Diario Sur

Susana Díaz entra en acción

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. :: efe
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. :: efe
  • La presidenta andaluza sigue sin anunciar su candidatura para liderar el PSOE, pero inicia una campaña para potenciar su imagen con ese fin

Susana Díaz había mantenido una posición discreta tras el comité federal que aprobó la abstención del PSOE para facilitar a Mariano Rajoy su investidura. La andaluza parecía buscar el paso del tiempo para desactivar un relato que no le es propicio para dar el paso de intentar liderar el PSOE, como todas las fuentes socialistas sostienen que hará y ella misma no negó ayer. Un relato que dice que ella ha forzado desde el poderoso PSOE andaluz la dimisión de Sánchez y ha permitido el Gobierno del PP.

Con su aparición ayer en dos entrevistas de máxima audiencia, la de los periodistas Ana Rosa Quintana y Antonio García Ferreras, en Telecinco y La Sexta, respectivamente, la 'baronesa' andaluza cambia de estrategia y pasa a la acción. No serán las únicas, admiten en su entorno. Díaz, que sigue sin querer confirmar su candidatura a la secretaría general de los socialistas, parece haber iniciado una campaña para potenciar su imagen con ese fin.

Es significativo que las dos apariciones de la presidenta andaluza tuvieran lugar al mismo tiempo que en Ferraz el presidente de la gestora, Javier Fernández, se entrevistara con el secretario general del PSC, Miquel Iceta, a la búsqueda de recomponer una relación rota tras la indisciplina de los diputados catalenes en la investidura de Rajoy al votar en contra. Parte de ese relato negativo contra Díaz de las últimas semanas procede de los socialistas catalanes. A Díaz le ha dolido especialmente algunas manifestaciones vertidas en los medios catalanes. Ayer calificó de «clasista» aseveraciones en las que, en su opinión, denotan como si el «socialismo del sur fuera de menor calidad».

Díaz mandó un mensaje a Iceta, al recordarle que ella defendió, siendo secretaria de Organización del PSOE andaluz en 2012 «a una catalana, Carme Chacón, para que fuera secretaria general del PSOE». La andaluza, es cierto, se implicó en aquel congreso en el que Chacón se midió y perdió frente a Alfredo Pérez Rubalcaba, si bien la posición oficial del PSOE andaluz, fue la de la ser neutral en el proceso.

Ahora parece querer decirle a Iceta que espera el mismo apoyo del PSC o al menos que no le siegue la hierba bajo los pies si decide dar el paso. El secretario general del PSC respondió a los periodistas luego que mantendrá lealtad a los acuerdos con el PSOE si es elegida Susana Díaz secretaria general.

Ambas frases reflejan que algo se está moviendo en el PSOE cara al congreso y que Díaz, quien dijo haber hablado con varios socialistas catalanes estas semanas atrás, no se está quedando quieta. Para la andaluza es importante el apoyo del PSC si este sigue en la estructura del PSOE para lograr el liderazgo. El PSC sabe que gran parte de la fuga de sus votos no se ha ido solo a Podemos y Colau, sino a Ciudadanos, sobre todo en el Bajo Llobregat, un voto procedentes de hijos de inmigrantes del sur que puede recuperarse con el gancho andaluz de Díaz como en su día logró Felipe González.

Pero Susana Díaz sigue sin pronunciar las palabras que confirmen que será candidata en unas primarias para liderar el PSOE, aunque ya no lo descarta. En las dos entrevistas en Telecinco y La Sexta, la presidenta de la Junta de Andalucía reiteró que estará «donde quieran mis compañeros, en la cabeza o en la cola». Si bien las palabras son las mismas que otras veces, hay matices en el contexto. Díaz no negó en ningún momento que vaya a ser candidata. Y algo significativo. Defendió en el programa de Ana Rosa la compatibilidad del cargo de secretaria general del PSOE con el de presidenta de la Junta de Andalucía, la que ha sido siempre su hoja de ruta.

Incluso ante las repetidas veces que el periodista Antonio García Ferreras le insistió, en el programa 'Al rojo vivo', para que diga si será candidata, la dirigente de los socialistas andaluces manifestó que donde quiera que le pongan sus compañeros «lo haré con toda ilusión». La andaluza, en cualquier caso, jugó con refranes para escapar de la cuestión: «Vísteme despacio que tengo prisa, decía mi abuela», mencionó en las dos entrevistas para defender que ahora lo que toca en el PSOE es un debate sobre el proyecto político y luego vendrán los nombres. La andaluza, sin embargo, no adelantó ninguna propuesta para «cambiar el rumbo» del partido como analizó de forma reiterada que es necesario tras las consecutivas derrotas desde 2011 en España.

Sobre Pedro Sánchez

También da por hecho que habrá más de un candidato a las primarias en el PSOE. Toreó en todo momento a los periodistas en las dos entrevistas para no pronunciarse sobre las declaraciones críticas de Pedro Sánchez sobre ella y sobre si ve al exsecretario general como aspirante. «Eso se lo tendrá que preguntar a él», respondió para agregar en otro momento: «Tendrá las puertas abiertas en Andalucía si se presenta».

Sobre el PSC Susana Díaz no dijo nada distinto de la versión oficial de la gestora. Manifestó que la relación de ambas formaciones debe seguir, pero también que tiene que «repensarse» para «eliminar asimetrías». «Han hecho cosas que no han estado bien», afirmó en alusión a que los diputados catalanes incumplieran el acuerdo del comité federal de abstenerse en la investidura y el que de forma unilateral defiendan a Cataluña como una nación. «Las palabras no son inocentes», anotó la presidenta andaluza exigiendo al PSC que explique su sentido, ya que los independentistas defienden lo mismo para considerar Cataluña un estado al margen de España.