Diario Sur

Las tres candidatas de Podemos difieren en modelo de partido y estrategias

Teresa Rodríguez, Begoña Gutiérrez y Carmen Lizárraga, durante el debate moderado por Pilar González. :: efe
Teresa Rodríguez, Begoña Gutiérrez y Carmen Lizárraga, durante el debate moderado por Pilar González. :: efe
  • Teresa Rodríguez propone un «proceso de enfrentamiento con las instituciones europeas» y Lizárraga y Gutiérrez critican los excesivos liderazgos

El debate entre las tres candidatas que aspiran a la secretaría general de Podemos en Andalucía, en el Parlamento andaluz y con un público virtual, una máximo de 500 personas que lo siguieron por streaming, dejó claras las diferencias de fondo entre Teresa Rodríguez (Por una Marea Andaluza) Begoña Gutiérrez (Andalucía Plaza a Plaza) y Carmen Lizárraga (Ahora Andalucía). Aunque todas compartieron el deseo de trabajar juntas cuando termine el proceso, es evidente que la acción política del tercer partido en representación en Andalucía variará mucho según quien gane.

En especial, está sobre la mesa la estrategia a seguir y si es preciso priorizar la movilización en la calle, como quiere Teresa Rodríguez, y defiende en Madrid Pablo Iglesias, o es preciso poner por delante ganar el poder para poder cambiar las cosas, como dijo Carmen Lizárraga, y defiende Iñigo Errejón. Teresa Rodríguez llegó a decir que «será necesario estudiar un proceso que será necesariamente de enfrentamiento con las instituciones europeas», para poder decidir sobre cuestiones regionales, como una hacienda propia, y rechazó «aligerar el programa para contentar a todo el mundo».

Begoña Gutiérrez, que se alinea con Sergio Pascual, exsecretario de organización fulminado por Pablo Iglesias, quiere «un pie en la calle y otro en las instituciones». Mientras que «ser más radicales en las formas» es más cómodo para el PSOE, apuesta por «enfrentarle con sus propias contradicciones», para «quitarle la careta», como cree que se ha hecho con numerosas iniciativas parlamentarias.

Otra de las diferencias más llamativas apuntaba directamente al secretario general de Podemos y su notoriedad. Lizárraga y Gutiérrez rechazaron el excesivo liderazgo, aunque la primera llegó a decir que no quieren que un partido tenga un líder como Felipe González, mientras Rodríguez diluyó el tema en la búsqueda de un «protagonismo colectivo».

Rodríguez hubo de escuchar quejas por el proceso interno, precipitado y con escasas garantías, que ella justificó en la necesidad de contar con más apoyo en el órgano de dirección, mientras que también quedó de manifiesto los diferentes proyectos de futuro. Rodríguez quiere que el partido resultante, cuyo nombre «lógico» sería Podemos Andalucía, sume otros movimientos, es decir que pueda incluir a IU, mientras que Lizárraga llegó a hablar de un partido que diluya sus estructuras y Gutiérrez insistió en que sea un partido autónomo en Madrid, con un CIF y un grupo parlamentario propio.

Las tres candidatas coincidieron en incrementar los rasgos andalucistas del partido, en un Andalucía dentro de una España plurinacional, en profundizar en el feminismo o la «despatriarcalización» y en su preocupación por el municipalismo, y sobre todo por las candidaturas locales, con irregulares vínculos con la organización. También en limitar los mandatos. Teresa Rodríguez habló de «ética plebeya». «No queremos parecernos a ellos ni en los andares», dijo.