Diario Sur

Recuperar la igualdad para afianzar el crecimiento

La consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, y el portavoz del Ejecutivo andaluz, Miguel Ángel Vázquez. :: efe
La consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, y el portavoz del Ejecutivo andaluz, Miguel Ángel Vázquez. :: efe
  • El informe de impacto de género de los presupuestos andaluces alerta de la necesidad de reforzar las medidas para reducir la brecha entre hombres y mujeres

Los Presupuestos andaluces contienen cada año, y ya van doce, un estudio de las magnitudes económicas en clave de igualdad. Es el Informe de Evaluación de Impacto de Género, que revisa cómo impacta el gasto público en la vida de las mujeres y cómo avanzar para corregir desequilibrios.

El informe va acompañado de una evaluación de las partidas presupuestarias que inciden directamente en la igualdad. En este ejercicio, los programas, conocidos como G+, porque tienen un sello añadido por su poder transformador, ascienden a 18.112 millones de euros. Son gasto de diferentes áreas, que suponen el 21% del presupuesto, según la consejería de Hacienda. Destaca que desde 2014 la dotación para la lucha contra la violencia de género se ha incrementado un 5%.

El informe de este 2017 hace especial hincapié en la necesidad de que la recuperación económica se traslade a una recuperación de la igualdad maltrecha por la crisis.

Parte de la premisa de que la igualdad de género es esencial para que se logre un desarrollo sostenible, en lo económico y en lo social, por lo que es preciso invertir en reducir las brechas para contrarrestar los retrocesos.

Constata que la crisis y la consolidación fiscal han producido en España un incremento significativo de la desigualdad, constatable en la destrucción de empleo y la precarización de las condiciones laborales, que han perjudicado en especial a las mujeres , pues éstas a pesar de la recuperación aún tienen una tasa de empleo del 35,1%, mientras los hombres llegan al 47,4%, según datos del segundo trimestre del año. «Es fundamental que la recuperación incluya iguales oportunidades para hombres y mujeres, no solo por ser una cuestión de justicia, sino también de sostenibilidad», dice el informe, que recuerda que según la OIT las economías con más altas tasas de actividad femenina resisten mejor los impactos económicos adversos y son menos vulnerables a la desaceleración.

Principio básico

Por ello, «en el actual contexto de consolidación de la recuperación tras una de las recesiones más duras de las últimas décadas, la igualdad de género se presenta no solo como un principio básico de cualquier sociedad democrática, sino también como una condición indispensable para el crecimiento y el desarrollo económico».

Los indicadores que contiene el informe de este año reflejan que la brecha sigue: aumenta el número de personas empleadas, pero son más los hombres (1,1%) que las mujeres (0,5%) que han encontrado empleo, si bien hay mejoras en cuanto a contratación, pues en las mujeres hay mayor porcentaje de contratos fijos y la tasa de temporalidad, que siempre ha sido mayor en las mujeres, es ahora menor, 34,6% frente al 35,6% de los hombres.

También ha sido relevante el avance de mujeres autónomas, un 2% más que en el año anterior, frente a un 1,4% de hombres, y en sociedades cooperativas, en donde se ha incrementado un 2,1% la presencia de socias constituyentes. Se equilibra el género en sectores fuertemente masculinizados, como banca y seguros (+22%), construcción (+15%) y agricultura y pesca (+9,8%).

La mayor participación de las mujeres en el mercado laboral se traduce en el ámbito fiscal, pues en la campaña del IRPF de 2014 aumentó el número de autoliquidaciones de mujeres un 1,4% sobre el año anterior.

En cuanto a presencia en los centros de poder, en 2016 no ha habido variación en el Consejo de Gobierno, donde la paridad se sigue resistiendo (42,8% de mujeres y 57,2% de hombres)y avanza la presencia de mujeres en las viceconsejerías, hasta ahora territorio casi vedado, pues alcanzan el 46,2%.

Ha mejorado la presencia de mujeres en el TSJA, que son ya el 36,1% de los puestos de presidencia y magistraturas de sala, pero resulta clamorosa la falta de alcaldesas: en 2016 sólo el 24,2%, apenas un punto más que el año anterior.