Diario Sur

Susana Díaz da instrucciones al PSOE andaluz para que sólo hable de unidad y gestión

Juan Cornejo, Susana Díaz, Micaela Navarro, María Jesús Montero y Francisco Conejo, en la ejecutiva socialista ayer.
Juan Cornejo, Susana Díaz, Micaela Navarro, María Jesús Montero y Francisco Conejo, en la ejecutiva socialista ayer. / Efe
  • Cornejo insiste en que el grupo parlamentario debe votar lo mismo y recuerda al PSC que este se abstuvo con Mas para dejarle gobernar en 2010

«Ahora toca convencer, dialogar y hablar para que todos comprendan que lo que ha pensado la mayoría del Comité Federal lo hace con responsabilidad». Las palabras del secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, ayer reproducen la consigna que Susana Díaz ha dado a su partido en Andalucía, a los 20 diputados de esta comunidad y que también transmitió al comité federal de este domingo, la de hablar y perseguir solo la «unidad» como antídoto para contrarrestar la imagen de un partido fracturado y mal visto por parte de sus votantes tras la decisión por mayoría de facilitar la investidura de Mariano Rajoy.

El objetivo de aparecer como un partido unido es para la presidenta andaluza más urgente que nunca y la razón por la que su federación defiende que todos los diputados del grupo socialista asuman el mandato de la abstención, incluidos los que han votado por el no a Rajoy. Para el PSOE-A, el grupo parlamentario, cuyo secretario es el diputado por Málaga Miguel Ángel Heredia, debe aparecer cohesionado y bajo una misma bandera, la de la abstención para «desbloquear la situación».

Díaz se reunió ayer tarde con la ejecutiva regional para analizar el desarrollo del comité, donde todo salió según lo defendido por la federación que dirige. La ejecutiva también abordó el Presupuesto de la Junta para 2017, que este viernes aprobará el Consejo de Gobierno en una sesión extraordinaria. Unas cuentas pactadas con Ciudadanos. Díaz hizo valer la importancia de este acuerdo, pues fortalece la imagen de estabilidad de su ejecutivo frente a la zozobra del de Rajoy por tener igual que prorrogar las cuentas estatales.

Su ejecutiva cogió al vuelo los dos mensajes que deberá trasladar a la opinión pública. Uno orgánico sobre su apuesta para «coser» el partido; y otro institucional, de su gestión al frente de la Junta. La primera deberá recomponer su imagen para aspirar a la secretaría general del PSOE; la otra para erigirse como jefa de la oposición a Rajoy desde el ejecutivo andaluz y desmontar que el PSOE es ahora la ‘pinza’ con el PP.

Preguntado Cornejo si el PSOE andaluz se consideraba «triunfador» de los dos comités del partido, el que forzó la renuncia de Pedro Sánchez y este que ha votado a favor de la abstención, respondió que no es cuestión «de medallas de nadie, se trata de ser útil, de qué es lo bueno para el país y para los ciudadanos».

El PSOE andaluz sigue posicionándose en contra de la abstención técnica, la de solo los 11 votos necesarios para que Rajoy salga investido, que en privado no ven mal dirigentes que han votado a favor de la abstención en el comité del domingo, aunque Cornejo atribuye esta alternativa solo a los que han votado no a la investidura. «El acuerdo tiene que cumplirse, no cabe la abstención técnica», subrayó.

Abstención del PSC

La mano derecha de Susana Díaz confía en que de aquí al fin de semana, cuando se vote la investidura, los diputados del PSC recapaciten y cumplan con el mandato del comité. Pero incluso hablando de la rebeldía del PSC, apeló a las palabras «reconciliación», «diálogo» y «acercamiento» para «reconducir la situación» y que los socialistas catalanes «entiendan que han participado y votado en un órgano y ahora tiene que cumplir el acuerdo adoptado».

Cornejo recordó que el PSC se abstuvo en 2010 para que fuera presidente Artur Mas. «Entonces se dijo que se hacía por responsabilidad, pues no se podía bloquear la formación de un gobierno y que no implicaba ningún tipo de acuerdo. Nosotros tampoco tenemos ningún tipo de acuerdo con el PP. No estamos pactando nada».

Cornejo también arremetió contra Podemos e IU a los que acusa de injerencia en los asuntos orgánicos de su partido, algo nunca visto.