Diario Sur

Adelaida de la Calle: «Dejemos de utilizar la educación como arma política»

De la Calle afronta su segundo curso como consejera.
De la Calle afronta su segundo curso como consejera. / Fernando González
  • «El pacto por la educación debe ligarse al éxito escolar», afirma la consejera

Ha recorrido todos los estadios de la educación, desde escolar hasta catedrática de universidad, rectora, presidenta de la Conferencia de Rectores, incluso abuela de alumna de Infantil y este es su segundo curso como consejera. Pasado el tumultuoso inicio de clases, cuando ya ha dado todas las explicaciones y hasta contado uno a uno los interinos entrantes y salientes, Adelaida de la Calle reflexiona sobre el inmediato futuro y sobre algo más de fondo y más raro: los múltiples servicios que presta la escuela más allá del estricto cumplimiento de los docentes, grandes desconocidos y escasamente valorados.

–El acuerdo PSOE-C’s incluía un Pacto por la educación. ¿Se negocia?

–Se lo he explicado a C’s. Podemos alcanzar unos compromisos autonómicos, curriculares, de respeto a la autonomía de los centros, sobre la acción directiva, con un soporte, un conjunto de ayudas, pero es insuficiente porque el sistema es mucho más grande y las directrices son de legislación básica.

–¿Entonces no lo ve eficaz?

–Es un marco pequeño sobre el que se puede poner uno más grande, el pacto nacional, en el que vienen establecidos unos principios, objetivos, estrategias, estructuras de soporte a la dimensión del sistema y un conjunto de ayudas de cooperación interterritorial que, pase lo que pase, es inamovible. Es como la yema dentro de un árbol grande. Vamos primero a por el árbol. Si quieren que empecemos a trabajar en esto trabajamos, pero el paraguas grande va a cubrir al chico.

–¿Hablar de pacto es hablar de derogar la Lomce?

–En este momento todo el mundo pide pacto. Estamos en un momento crucial, y pase lo que pase, que no lo sé, lo evidente es que todo el mundo en sus programas, sean los actuales, los futuros o pasados, hablan de pacto por la educación. Eso es un gran avance. Va a transformar principios de la ley, que no era consensuada, y queremos buscar el consenso, para ello tiene que ceder todo el mundo y tiene que ser más participativo, porque la Lomce ha sido inamovible, no se ha negociado.

–¿Ve signos?

–Este martes, en el inicio de curso, pude hablar con el ministro y le insistí. Ministro, paremos, que estamos a tiempo, que la ley habla de periodos, de calendario de implantación. Se puede modificar. Por ejemplo, las reválidas. Ha salido un decreto, que se tiene que desarrollar a través de una orden. La ley habla hasta el decreto, que ya está en la calle, paremos ahí. Tenemos posibilidades. Una ley se puede modificar, aunque sea ley orgánica.

Reválida

–¿Y en Andalucía qué va a pasar con la reválida?

–Espero que no tengamos que hacerla, que estamos en el momento de frenarla, pero como quiero dar seguridad a las familias, en caso de que la ley obligue adecuaríamos nuestra propuesta a no alterar la vida cotidiana . Ya tenemos experiencia previa en la revalida de Primaria,que no supuso ninguna alteración. Estoy convencida de que va a ser el propio ministro el que no ponga en marcha este proceso.

–En cualquier caso, ¿cómo enfoca usted el pacto por la educación?

–Me gustaría que el concepto de pacto estuviera ligado al éxito escolar. Un pacto por el éxito escolar. Desarrollamos nuestras medidas, pero nos gustaría no hacerlo en la soledad de una comunidad autónoma.

–Hace meses creó un grupo de trabajo, ¿qué ha sido de él?

–El documento está hecho, hasta encuadernado. Ahora lo voy a presentar al Consejo de Gobierno para que lo apruebe y a la comisión parlamentaria. Estamos poniendo en valor la distribución económica, porque todo plan tiene su memoria.

–Avánceme algo. Lo más revolucionario.

–Empezamos hablando de la acción directiva. Es muy importante tener clara la autonomía y las relaciones con su entorno, que cada centro conoce mejor que nadie. No es igual en una barriada rica que en una deprimida. La acción directiva tiene que estar muy bien diseñada para que mejore las características del entorno. Aborda las necesidades de formación del profesorado, para que actualice sus conocimientos y vea la mejor metodología. Son cinco ejes. No los descubriré todos en este momento. Pero es un plan estratégico con todas las directrices diseñadas y con un coste, que no es de gratificaciones, sino inversiones, en compensatoria, en apoyos, en acciones muy concretas que suponen mejora de las condiciones de trabajo del profesorado y para tener mejor dedicación en determinadas tareas, y eso supone mejores medios e infraestructuras.

–¿Es cuestión de medios económicos? Porque el informe PISA dictaminaba que no hay relación directa entre inversión y resultados académicos.

–Es cierto que más inversión no es más efectividad, es preciso mejor formación y dirección clara de hacia donde queremos ir, que es lo que desarrolla el plan. Eso tiene menos coste o coste cero. Hay cosas que sí precisan dinero. Si tengo que poner dos centros más de compensatoria no es a coste cero. Es evidente. Pero mayoritariamente tiene otras acciones que no son de coste tan llamativo, sino un nuevo aprendizaje en metodología, que hemos de reestructurar. Por ejemplo, el empleo de las Tics para mejorar el desarrollo de los trabajos por proyectos. A lo mejor no se trata más que de un cambio del sistema del día a día, con un aprendizaje diferente del profesorado y una enseñanza más adecuada a los niños y niñas. Hicimos un plan de calidad que costó dinero y ha tenido éxito, hemos mejorado las ratio de abandono, hemos bajado 14 puntos en 10 años. Es algo muy importante y algo habrá tenido que ver el plan de calidad; y el plan de mejora de las infraestructuras. Lo estamos haciendo con rigor.

–Pero siguen las caracolas.

–Estamos eliminando estructuras prefabricadas. Normalmente cuando las hay es en localidades donde la demografía crece o decrece. Las mejoras en esas condiciones forman parte del plan.

Mala imagen

–El pacto educativo va de suyo en cada discurso, casi a riesgo de convertirse en un lugar común casi sin sustancia. ¿Importa la educación lo suficiente, más allá del elemento de confrontación política?, ¿Asumimos eso de que a un niño lo debe educar toda la tribu?

–Los conceptos han cambiado. Hay muchos programas que van más enfocados hacia el compromiso de la sociedad. El pacto es un elemento atrayente para que haya participación. Un pacto debe ser hecho por una comunidad educativa muy amplia. Pero a lo largo de la historia que yo conozco, y creo que son muchos años, solo se ha hecho de verdad, sobre la mesa y con los agentes implicados, con Gabilondo. Un pacto genera estabilidad legislativa, que es lo más importante. Que sea un compromiso de todas las fuerzas políticas sobre lo esencial para sólo adaptar a las características que vayan surgiendo. Porque la educación es un sistema muy vivo y dinámico que cambia como lo hacen los tiempos. Ahora la lista de los reyes godos está en Internet y el reto es saber manejar y seleccionar la información. Ha cambiado la metodología, las herramientas y tiene que cambiar la mentalidad del profesor o la profesora.

–¿Cree que existe una mala imagen social de la educación en Andalucía? ¿La considera justificada?

–Creo que al ser una cuestión que afecta a todo el mundo se usa con fines muy partidistas y no se ve la realidad de lo que es el sistema educativo. En la apertura del curso, el martes, preguntaba al ministro y la Reina qué les parecía lo que estaban viendo, como un ejemplo de lo mucho que tenemos, y lo calificaban de fantástico. El ministro estuvo hablando con un profesor que venía de compensatoria y se quedó maravillado. En ocasiones he mandado a comunidades autónomas que no son de nuestro signo político información sobre los programas de acompañamiento que se llevan a cabo en Andalucía y se asombran. Es muy fácil usar una herramienta tan sensible con fines partidistas. Eso hace que no se valore lo más importante que tenemos.

–¿Que es ...?

-Aparte de los niños y las niñas que son la base del sistema, el trabajo que hacen nuestros profesores. Tenemos maestros y maestras vocacionales que impresionan cada día. Al atacar el sistema educativo no nos damos cuenta de que no estamos dando el prestigio necesario a los profesionales, el valor que tienen. Por eso es bueno el pacto. Dejemos de utilizar la educación, la salud, la investigación, hay elementos esenciales que tienen que ser de pacto de Estado, que no tendrían que tener juego en la mecánica política sino ser compromisos asumidos por todos.

–¿Es partidaria de los deberes escolares en casa?

–No podemos cargar a los niños de deberes, que no quiere decir que no les demos responsabilidades, pero tiene que ser en su justa medida. Un profesor que tuvo mi hijo le mandaba hacer un cuento a la semana, y a la siguiente leer otro y hacer un resumen. No hace falta que el niño esté todo el día viendo la televisión. Hay que ser equitativos en la distribución de tareas, para eso están los claustros, para saber hasta dónde debe llegar. Cargar de deberes es un fracaso, no un éxito, el niño también tiene que jugar, estar con su familia.. Creo en una fase intermedia, deberes que colaboren en la formación y no supongan una enorme carga.

¿Se ha abandonado la inversión en tecnología?

–Hay estudios comparados para ver el gran esfuerzo que se hace y que se mantiene. En equipamiento hemos comprado este año tres mil toneladas, desde pupitres hasta lo más tecnológico. Este año abordamos un programa importante de digitalizacion y conectividad entre los centros, para que mejoren a nivel interno y externo; hay pizarras electrónicas prácticamente en todos, desde Primaria, y mejoramos los contenidos digitales.

–Este es su segundo curso como consejera, ¿ a qué aspira?

–Aspiro a seguir mejorando lo grande sin desatender lo pequeño. Que cada mes sean más los niños y niñas que se benefician de actuaciones que van ligadas al éxito escolar. El gran reto es poner en funcionamiento el plan de éxito escolar, la estrategia de las lenguas, la mejora del sistema tics, el Plan Familia Segura. El trabajo que se empieza hoy lo veremos florecer dentro de diez años

–¿El plan Familia Segura?

–Estamos reordenando en un solo programa todo lo que es aula matinal, comedor, transporte escolar, refuerzos, compensatoria, aula hospitalaria, el conjunto de acciones por las que una familia andaluza con falta de recursos puede tener ayudas que superan los cinco mil euros al año. Si tiene un hijo enfermo o en otro ámbito de educación, de 0 a 3 años, no universal ni obligatoria, puede llegar a los ocho mil.

–¿Ha sido precipitada la implantación del francés?

–El Espacio Europeo de Educación Superior incluye dominio de una lengua y conocimiento de otra. Ya venía en los decretos de desarrollo de la Lomce. Creo que ya está bien de pilotajes, se puede hacer a la vez, con sensatez y de manera progresiva, porque hay profesores formados, se han acreditado más de 800.