Diario Sur

Melilla, 17 jul (EFE).- Cuatro individuos han sido condenados por un delito de denuncias falsas estafa en Melilla después de haber simulado un accidente de tráfico, concretamente un atropello en un paso de peatones, tras la caída fortuita de uno de ellos cuando estaba pintando una pared subido a una escalera.

Según ha informado hoy la Consejería de Seguridad Ciudadana, el Juzgado de lo Penal número 1 de Melilla celebró la semana pasada un juicio por estos hechos, que se produjeron hace cuatro años, después de que el Grupo de Investigación de la Policía Local denunciara a los cuatro encausados tras sus pesquisas.

Los hechos se remontan al finales del 2013, cuando uno de los ya condenados acudió a las dependencias del Grupo de Atestados de Policía Local para denunciar el atropello de su hermano en un paso de peatones por un ciclomotor, por el que quedó ingresado en el Hospital Comarcal con fractura en un hueso del talón.

El servicio de Atestados de la Policía Local no había tenido constancia por parte de los servicios médicos de los hechos que denunciaba su hermano, ni tampoco ninguna patrulla intervino o tuvo conocimiento de los hechos, por lo que abrió una investigación al no haberse llevado a cabo como correspondía el protocolo reglamentario.

El Grupo de Investigación pudo saber que tanto el servicio del 092 como el 112 no recibieron llamada alguna denunciando un accidente de tráfico en el paso de peatones situado a la altura de la Fuente del "Bombillo", en la calle García Cabrelles.

Sin embargo, la Sala del 061, que corresponde al servicio de ambulancia, sí había recibido una llamada sobre un accidente por caída de una escalera en la calle García Cabrelles, comunicando los hechos a la Policía Nacional, que desplazó una patrulla al lugar.

Allí se encontraban ya los servicios sanitarios atendiendo a un hombre, que al parecer había sufrido una caída de una escalera cuando estaba pintando la pared de un edificio, si bien la escalera había sido retirada del lugar a la llegada de los agentes.

El accidentado posteriormente manifestó a los investigadores que sólo recordaba que estaba cruzando el paso de peatones de calle García Cabrelles cuando notó un golpe que le hizo caer sobre la calzada, sin recordar nada más, y al volver en sí, ya estaba en el hospital.

Paralelamente, se personó en las dependencias de la Policial Local un individuo que manifestó ser el conductor del ciclomotor con el que supuestamente había atropellado al lesionado, al tiempo que otro testigo también corroboró las declaraciones del lesionado y del conductor del ciclomotor.

El Grupo de Investigación hizo una reconstrucción de los hechos y cotejó el tipo de lesión sufrida con las correspondientes a las de un accidente de circulación, además de entrevistarse con otros testigos que lograron localizar.

Todo ello permitió demostrar que el atropello del lesionado por un ciclomotor nunca había sucedido, sino que fue una caída fortuita desde una escalera cuando se hallaba pintado un pared, y que además los cuatro condenados ya se conocían antes del accidente.

Los encausados, que reconocieron los hechos, fueron condenados cada uno al pago de una multa de 540 euros.