Diario Sur

Melilla, 17 jul (EFE).- La Asociación Pro Derechos Humanos de Melilla (APDH) ha lamentado hoy las "asignaturas pendientes" que quedan de la Guerra Civil, de cuyo inicio en la ciudad autónoma se cumplen hoy 81 años.

En una nota de prensa, APDH ha situado como esas asignaturas pendientes "los más de 100.000 asesinados, cuyos restos continúan en cunetas y fosas comunes", así como "la anulación de las sentencias injustas y la devolución de los bienes robados por el régimen a sus víctimas".

En Melilla, APDH considera que queda por cumplir la Ley de Memoria Histórica con la retirada del callejero de "los nombres de aquellos personajes que están en él por haber apoyado al régimen".

También ha reclamado "la retirada de la última estatua pública del dictador genocida, que se mantiene atendiendo a una falaz biografía, creada por los propagandistas de su régimen", refiriéndose a la estatua de Franco, erigida junto a la entrada del puerto de Melilla en honor al comandante de la Legión en 1921.

"Ofende a las víctimas y su memoria que nombres ligados a la deslealtad y la traición se mantengan en nuestras calles", ha señalado APDH.

La asociación ha tenido un recuerdo "a los valientes que dieron su vida, no sólo por fidelidad al Estado republicano, sino, con honor, por su compromiso vital con sus conciudadanos".

Entre "los más renombrados" ha mencionado al Padre Jaén, comandante Virgilio Leret, comandante en Jefe de la Circunscripción Oriental, general de brigada Manuel Romerales Quintero, comandante en Jefe del Ejército de África Manuel Gómez Morato, y el alcalde Antonio Díez Martín.

No obstante, ha insistido en que "fueron muchos los militares, trabajadores, juristas, representantes públicos, etc. que ofrecieron ese testimonio en Melilla, una ciudad que fue adelantada en la resistencia al golpe de Estado".

APDH cree que "40 años después del fin del régimen" al que sucedió la Guerra Civil "aún quedan secuelas en la sociedad española, a las que ha pretendido poner fin la Ley de la Memoria Histórica", pero ha denunciado que el actual Gobierno de España "está finiquitándola".