Diario Sur

Melilla, 19 jun (EFE).- La portavoz del PSOE en la Asamblea de Melilla, Gloria Rojas, ha anunciado hoy que deja de dirigir la gestora del partido en la ciudad para presentarse a la secretaría general de los socialistas melillenses.

El también diputado en la Asamblea Francisco Vizcaíno presidirá la gestora hasta el 13 Congreso Regional del PSOE en Melilla, que se celebrará en septiembre.

Gloria Rojas ha explicado en rueda de prensa que ya comunicó su decisión en una asamblea el pasado jueves a los compañeros de la gestora y a los afiliados, al inscribirse como precandidata a las primarias del partido en Melilla.

Rojas ha señalado que ha dimitido como presidenta de la gestora para presentarse como "una militante de base más" a la secretaría general, "en pro de una campaña de igualdad con cualquier otro compañero que presente su candidatura".

"En menos de dos meses", ha apuntado, "volverá a la normalidad" al partido "después de este tiempo de gestora que nunca se tenía que haber alargado tanto", desde 2015.

El plazo de recogida de avales está abierto hasta el próximo 28 de junio, día en que se proclamarán las candidaturas, que serán las que alcancen como mínimo el respaldo del 10 por ciento de los militantes, y comenzará la campaña informativa, hasta el 8 de julio.

El 9 de julio se elegirá al secretario general y ese mismo día se proclamará el ganador.

Vizcaíno presidirá la gestora hasta el congreso del 22 al 24 de septiembre, que elegirá también el resto de órganos del partido, como son la Comisión Ejecutiva Regional, el Comité de Ética y un representante para el Comité Federal del PSOE.

Los socialista celebrarán hasta septiembre sus congresos regionales tras la cita nacional de este pasado fin de semana en Madrid, a la que han acudido tanto Rojas como Vizcaíno, que ha sido elegido como uno de los representantes de Melilla en el Comité Federal.

Rojas ha estado al frente de la gestora desde que se puso en marcha en 2015 para dirigir el partido hasta que se celebre el congreso, tras la dimisión del entonces secretario general, Gregorio Escobar, por un caso de supuestas irregularidades en el voto por correo.