Diario Sur

La Laguna , 20 may .- El Iberostar Tenerife viajó a Málaga sin presión, consciente de que el trabajo de la temporada está más que hecho, pero con ganas de ir a más, con la calma y a su vez ilusión de intentar sumar un triunfo en los dos primeros partidos y así forzar un tercero frente al Unicaja.

Los tinerfeños, sin embargo, reconocen que esta eliminatoria de cuartos de final de la fase por el título de la Liga Endesa es complicada, al tener enfrente a un adversario al que no le han podido ganar este año.

Su entrenador, Txus Vidorreta, no podrá contar con Tim Abromaitis para estos encuentros finales, al seguir lesionado del hombro. El técnico vasco tendrá de nuevo de nuevo que cambiar algunos roles en el grupo para intentar que no afecte tanto la ausencia del ala-pívot norteamericano.

Pero el técnico vasco no se muestra preocupado porque "el equipo no se ha resentido, sino que las piezas para la rotación encajan", ha asegurado Vidorreta, que también ha advertido que el Unicaja tiene "mas obligación de ganar, pero nosotros no vamos de vacaciones a Málaga".

Pero tanto el técnico como el mismo grupo sabe que será en el trabajo defensivo donde estará el futuro del equipo. Mantener la seguridad atrás, la estabilidad defensiva y buscar en ataque el equilibrio, mover bien el balón y buscar el mejor lanzamiento serán los argumentos de los aurinegros en un choque que será una final.