Sevilla, 18 may (EFE).- El candidato a secretario general del PSOE Patxi López ha sostenido hoy que "el único voto útil de verdad no es para matar a Pedro o a Susana, sino para salvar al PSOE", aunque ha asegurado que no teme una "escisión" en su partido tras las primarias.

"No temo una escisión en el PSOE, pero temo que se pueda mantener la fractura si no hay voluntad política para resolver el problema de la división", ha confesado esta tarde en una rueda de prensa en Sevilla, en la que ha dicho que espera una "reacción" de la militancia.

En su primer y último acto de campaña de las primarias en Andalucía -visitó cuatro de las ocho provincias durante la precampaña-, López ha recalcado que "ya no vale sólo exigir lealtad, sino integrar", lo que depende de la "voluntad política y personal" de cada candidato.

"La unidad en el PSOE ya no es una opción, es una obligación absoluta", ha advertido.

El exlehendakari, que ha asegurado que no ha mantenido ningún contacto con la candidatura de Susana Díaz aunque hay "muchos bulos" al respecto, ha apostado por que los tres candidatos, pasadas las primarias, se sienten para "buscar, de verdad, la integración de diferentes propuestas en una ejecutiva que, perfectamente, puede ser compartida y en un proyecto que tiene que ser colectivo".

No obstante, ha eludido aclarar si él estaría dispuesto a formar parte de la nueva ejecutiva: "No busco acomodo personal, mis ambiciones las tengo cubiertas", ha dicho, tras lo que se ha remitido al día después de las primarias: "Todo esto se verá el 22 de mayo".

Ha asegurado, sin embargo, que va a rechazar todas las ofertas que signifiquen "ir a un bloque, unir a una mitad del partido para ganarle a la otra mitad, que es lo que algunos están pretendiendo".

"Lo que yo pretendo es justo al contrario, lo que busco es romper bloques, tender puentes", ha resaltado López, que ha querido dejar claro que el PSOE "no puede repetir un congreso como el que tuvo lugar en esta ciudad (Sevilla)", en el que "una parte se quedó organizando una oposición interna a la nueva dirección y eso nos lleva al desastre", ha subrayado.

Por ello, ha confiado en una reacción de la militancia, más allá de "acomodos" o de "agravios", de forma que no se vote con "la rabia de las tripas, sino con la cabeza", entre otras cosas porque todos los dirigentes del partido "somos responsables -ha dicho- de lo que se hizo mal, cada uno con su cuota" de responsabilidad.

López, que ha asegurado que no ha recibido ninguna oferta para sumarse a la candidatura de Susana Díaz, cree que el proceso de primarias no puede ser de "suma o cero, en el que se gana o se pierde todo", en referencia a si los resultados pueden condicionar el futuro político de la presidenta andaluza.

Sobre su encuentro con militantes en Sevilla, ha confesado: "Para mí es especial estar en Sevilla, en Andalucía, y no voy a contar lo que cuento habitualmente", quiero hablar de mis sentimientos, no vengo hoy a lanzar consignas".

Así, ha desvelado la relación "especial" que ha tenido desde niño con los socialistas andaluces, pues por la casa de sus padres pasaron muchos de ellos "cuando iban hacia Francia para esconderse de la policía" durante la etapa franquista.

"Cuando yo tenía siete años, a mi padre lo desterraron a Huércal-Overa (Almería) y a mi madre a Cáceres", ha explicado el dirigente vasco, que se ha emocionado al recordar cómo acogieron a su padre en Andalucía: "Era la solidaridad de los humildes".

Luego, algo más mayor, conoció a los abogados laboralistas sevillanos, entre ellos Felipe González, y al expresidente de la Junta Manuel Chaves, que daba clases en la Universidad de Sevilla.

"Uno se va forjando su propia identidad con estas vivencias Y tengo infinito respeto y agradecimiento a los socialistas andaluces", ha finalizado.