Sevilla, 20 abr (EFE).- La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha anunciado hoy que se prevé un crecimiento del empleo del 2,2 por ciento en la comunidad en 2017, por lo que se espera cerrar el año con tres millones de ocupados y recuperando el 58 % de los puestos de trabajos perdidos durante la crisis.

Díaz, en respuesta a una pregunta sobre empleo del líder de IU, Antonio Maíllo, ha avanzado en el Parlamento que los datos del paro registrado este mes también serán "muy buenos" en la comunidad y que se prevé que se mantengan así en los próximos meses.

Sin embargo, ha dicho que "no se puede caer en triunfalismos" mientras haya una "reforma laboral infame" que en su opinión está "triturando" los derechos de los trabajadores.

Por su parte, Maíllo ha denunciado la precariedad laboral en la comunidad, ha afirmado que su partido está a favor de la reclamación de la Junta al Gobierno central de un plan extraordinario de empleo, pero también ha defendido la necesidad de un PFEA extraordinario, de una banca pública y de un plan de empleo local vinculado al modelo de financiación.

En ese sentido, la presidenta andaluza ha saludado el apoyo de IU en la reclamación del plan de empleo y ha dicho que "ojalá" haya también un PFEA extraordinario, en el que la Junta pondría "su parte", pero cree que el Gobierno no tendrá "esa sensibilidad".

Díaz ha reclamado a la federación de izquierdas su apoyo en todo lo que suponga la defensa de los intereses de Andalucía y en los fondos que reciba destinados a la creación de empleo, que son lo que cree que "realmente" merece la comunidad por el número de parados.

Ha achacado en numerosas ocasiones a la reforma laboral del Gobierno la situación de precariedad, por lo que ha manifestado que es necesario "revertir" esa medida "cuanto antes".

Díaz ha garantizado que la creación de empleo de calidad es la principal preocupación de su gobierno, unido a la garantía del sistema público de pensiones, para que por un lado se salvaguarde la dignidad de los trabajadores y por otro lado puedan tener la "tranquilidad" cuando se jubilen.

La socialista, además de por derogar la reforma laboral, ha apostado por aumentar la inspección y perseguir el fraude laboral.

Maíllo ha criticado que en Andalucía hay un "desguace de empleo" en el que se sustituye el empleo de calidad por el precario y, coincidiendo con el aniversario de la Expo de Sevilla, ha denunciado que los salarios han pasado de representar un 72 por ciento de la renta nacional a ser apenas un 47 por ciento.

Ha hablado de una "clara discriminación" a Andalucía cuando el Gobierno central niega un plan extraordinario de empleo, pero también ha reclamado la actuación de la Junta.

"No esperamos que sea una presidenta sobrehumana, lo que sí creemos es que debe ser diligente con los problemas de Andalucía", ha agregado Maíllo, quien se ha dirigido a Díaz para preguntarle "cómo es posible querer dirigir el PSOE a nivel nacional y gobernar la comunidad más poblada y no estar loco".

Díaz le ha replicado que "las bromas no caben en cuestiones tan serias" como el empleo y ha manifestado que sobre las cuestiones internas de su partido hablará dentro del PSOE.

Maíllo ha narrado varios casos de precariedad en el empleo, entre los que ha citado a un trabajador del Horno San Buenaventura que tras 32 años cobrará 800 euros de indemnización en un ERE, un recepcionista de hotel en turno nocturno que cobra parte de su sueldo en "B" o una mujer que recoge naranja en Palma del Río que cobra 3,5 euros la hora, la mitad de lo que establece el convenio.

A ese respecto, Díaz ha dicho que en algunas de esas historias "el marco adecuado" es hablarlo con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, porque tienen en común la reforma laboral.

Sobre los contratos de la Junta con empresas, ha destacado las cláusulas sociales y la contratación social, que van en la línea de garantizar empleo digno y de que las empresas que vienen a "invadir" sectores no puedan "desplazar" a las que se dedican a ello.