Diario Sur

Málaga, 20 abr (EFE).- Un grupo organizado de cinco personas ha sido detenido en Fuengirola (Málaga) por robar teléfonos móviles de última generación en discotecas y locales de ocio nocturno de la geografía española, lo que ha permitido esclarecer una docena de hurtos en las provincias de Palencia, Santander y Málaga.

Los arrestados -dos mujeres y tres hombres, de nacionalidades rumana, búlgara y marroquí, de entre 41 y 20 años- se asentaban en una vivienda de Las Lagunas, en Mijas (Málaga), donde se han recuperado 107 celulares, 14 ordenadores, cinco cámaras, 12 discos duros de portátiles, tres tabletas y 855 euros.

Además, se ha intervenido el vehículo que usaban para sus desplazamientos, junto a varias tarjetas de memorias y un lector que había ocultos en su interior, ha informado hoy la Policía Nacional en una nota de prensa.

Los investigados se coordinaban de manera que cada uno desempeñaba una función: dos de los hombres conducían y llevaban a las dos mujeres y el otro varón hasta el lugar de actuación, donde sustraían los objetos y posteriormente los escondían entre el mobiliario urbano y zonas de jardín, para recuperarlos más tarde.

Las mujeres, por su parte, actuaban como pantallas para facilitar la labor del tercero de los implicados, que robaba los efectos a la víctima elegida, con lo que se evitaba que fuera visto por el entorno de esta o grabado por cámaras de seguridad de los locales.

Las investigaciones comenzaron cuando los agentes supieron de la presencia en la zona de un grupo organizado que viajaba en este vehículo y que se dedicaría al hurto de objetos electrónicos -móviles sobre todo- en discotecas y locales de ocio nocturno de la zona.

Las primeras indagaciones permitieron localizar el transporte y el domicilio que la red usaba, así como identificar a los cinco implicados.

Fue en la madrugada del domingo 9 de abril cuando agentes de la comisaría de Fuengirola dieron con el vehículo -dentro había escondidos varios móviles apagados y sin tarjetas SIM y de memoria- y lo siguieron por las localidades de Torremolinos, Benalmádena y Málaga hasta que lo detuvieron cuando regresaba a la vivienda.