Diario Sur

Málaga, 21 mar (EFE).- Un grupo de invidentes de la Fundación ONCE de Málaga ha podido hoy experimentar con sus cuatro sentidos la naturaleza que envuelve al "Caminito del Rey", una senda aérea construida en las paredes del desfiladero de los Gaitanes, considerado hasta hace unos años el más peligroso del mundo.

El visitante Juan Guillén ha explicado hoy a Efe que una veintena de personas -diez con ceguera total y diez acompañantes- han transitado por una ruta especialmente diseñada para ellos, en la que un guía les ha explicado el entorno que los rodeaba.

Para hacerse una idea mejor de cómo es el "Caminito", los invidentes han tocado una maqueta del enclave, así como algunos fósiles del lugar y piezas de la prehistoria encontradas allí.

Han sentido el movimiento del puente colgante, el agua a su paso por los cañones, han escuchado el canto de los pájaros que habitan en la zona, han olido la flora autóctona y han probado la harina del algarrobo con ligero sabor a chocolate, además del viento "fresquito" que hoy soplaba por el desfiladero, ha subrayado Guillén.

Por su parte, Rosa García -otra visitante- ha especificado a Efe que la "sensación del ruido, del agua es una maravilla" difícil de explicar, por lo que ha afirmado que "hay que vivirlo" para conocer el ruido y el silencio de la naturaleza.

La invidente ha percibido la montaña y el agua que corría debajo de ella, "una sensación única" que le ha hecho experimentar que estaba "en un sueño", algo "increíble", ha puntualizado, al tiempo que ha manifestado su intención de repetir la aventura, al igual que el resto de sus compañeros.

Desde el "Caminito del Rey" han asegurado que la idea es realizar varias pruebas para que esta actividad se pueda implementar a medio plazo, con la gestión de la Diputación de Málaga.