Melilla, 20 mar (EFE).- El abogado Francisco Parres, que representa a la familia de la niña fallecida el 24 de enero poco después de recibir el alta en el Hospital de Melilla, ha elevado una queja al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por el uso de mensajería móvil durante el interrogatorio a los médicos.

En esta queja, Parres pide al CGPJ que investigue lo ocurrido y sancione si lo considera pertinente, máxime cuando los médicos investigados se habían acogido a su derecho de no responder a las preguntas de la acusación.

Fuentes cercanas al caso han informado a Efe de que se trata de la segunda queja que eleva el abogado de la familia, esta vez a petición de la asociación Intercultura y Los Verdes, "por la actuación de la jueza" titular del Juzgado de Instrucción número 4, que lleva este caso.

El jueves 16, día del interrogatorio, Parres ya explicó en rueda de prensa que había vivido un incidente "muy desagradable" durante el interrogatorio a los dos médicos, en el que vio cómo el abogado del pediatra estaba enviando mensajes con el móvil "mientras el otro investigado estaba fuera".

Parres dijo no saber si los mensajes iban dirigidos a él o no, pero cuando llamó la atención sobre este hecho, lamentó la reacción en su contra de la juez y la secretaria judicial.

En su queja, a la que ha tenido acceso Efe, Parres considera "altamente cuestionable la posición de la instructora al permitir a una de las partes usar el teléfono durante el interrogatorio de uno de los investigados, cuando el otro se encontraba en espera".

Aunque ha dicho desconocer los mensajes que estaba enviando el abogado defensor, Parres afirma tener claro que "no se puede usar el teléfono para enviar mensajes durante un interrogatorio en un proceso de esas características, al menos para evitar cualquier tipo de sospechas de una posible filtración de lo que está ocurriendo en la sala".