Sevilla, 20 mar (EFE).- El 59,3 % de los centros educativos andaluces tienen al menos un aula en la que se sobrepasa el número de alumnos por profesor o 'ratio' profesor-alumnos, según un estudio del sindicato CSIF, que ha emprendido una campaña para que esa relación numérica baje una media de cinco alumnos por profesor.

La ley prevé que esa 'ratio' puede sobrepasarse en un 10 % pero con carácter excepcional y el problema, según el responsable de Educación de CSIF Francisco Hidalgo, es que "lo extraordinario se ha convertido en ordinario" en el sistema educativo andaluz.

En conferencia de prensa, Hidalgo ha acusado a la Consejería de Educación de "distorsionar la realidad con datos estadísticos", y se ha remitido al último informe PISA, en el que los niveles del alumnado andaluz están a cola de España o en penúltimo lugar, según de que asignatura se trate.

"La bajada de la 'ratio' redundará en la mejora de la calidad educativa", según Hidalgo, quien ha anunciado que mañana su sindicato enviará un escrito a todos los grupos políticos para solicitar su apoyo en esta campaña, que también incluye recogida de firmas en la web del sindicato, además de búsqueda de apoyo de otros sindicatos y asociaciones del mundo educativo.

"Andalucía no puede seguir en esta situación" ni proseguir como "furgón de cola" educativo, según Hidalgo, quien ha confiado en que esta reducción de la 'ratio' pueda lograrse en un periodo razonable y que empiece por las zonas con necesidades educativas especiales.

Entre las razones para la reducción de la 'ratio', Hidalgo ha enumerado los 88.385 alumnos de origen extranjero que hay en la región, y los 40.385 que, según la Consejería de Educación, precisan apoyo -si bien esa cifra, según CSIF, es superior por "necesidades no detectadas"-.

Otra razón es el empleo, puesto que rebajando la 'ratio' una media de cinco alumnos, como pide la campaña de CSIF, se crearían entre 10.000 y 15.000 puestos de profesor.

La rebaja de la 'ratio' permitirá también una educación más personalizada, más atención a la diversidad, mejor aprovechamiento, mejor convivencia, mayor detección de problemas de cada alumno, fomentará la innovación pedagógica e incrementará la satisfacción del profesorado, según las razones enumeradas por Hidalgo.

El límite de alumnos por profesor es de 20 en infantil y preescolar, 25 en primaria, 30 en ESO y 35 en Bachiller y el estudio de CSIF se ha efectuado en 598 centros de la región.