Diario Sur

Málaga, 19 mar (EFE).- El PP andaluz ha utilizado sus tres días de congreso regional para exhibir unidad en torno al proyecto de Juanma Moreno, reelegido como líder con el 95 por ciento de votos, como una de las herramientas para gobernar en la comunidad.

Un cónclave tranquilo y previsible, en el que Moreno ha estado respaldado por la plana mayor del Gobierno, que ha servido a los populares andaluces para reforzar el liderazgo de quien llegara al cargo hace más de tres años cuando pocos lo esperaban.

Moreno ha pulsado el botón de la cuenta atrás hasta las próximas elecciones autonómicas, que con el anuncio de Susana Díaz de optar a liderar el PSOE ve más cerca que nunca, quizás el próximo año.

Es por ello que ya ha hecho en este congreso un llamamiento, no solo a los votantes del PP, sino a quienes se han sentido defraudados en los últimos años y a quienes nunca le han votado, para que se "sumen" a su proyecto de "cambio".

Los populares, que anuncian ese cambio tradicionalmente en cada campaña electoral, ven ahora más cerca que nunca la meta y la oportunidad, convencidos de que esta vez ganar las elecciones les supondría gobernar, al contrario de lo que ocurrió en 2012, cuando Javier Arenas ganó pero se fue a la oposición por un pacto PSOE-IU.

Para alcanzar ese objetivo, Moreno apuesta por una ejecutiva continuista en la que repiten todos los nombres de su anterior núcleo duro salvo la vicesecretaria general, Virginia Pérez, cuyo puesto desaparece y no se le reasignan otras funciones.

Pérez, que representa a la corriente crítica en Sevilla contra el presidente provincial, Juan Bueno, ya ha anunciado que va a presentar candidatura y por lo tanto se centrará en defender un nuevo proyecto alternativo para el PP en la provincia sevillana.

Por lo demás, Dolores López seguirá de número dos y Elías Bendodo de portavoz, mientras que el vicesecretario de Organización será Toni Martín, que gana peso respecto a la anterior dirección.

También repiten Ana Mestre, Patricia del Pozo y Patricia Navarro, aunque con diferentes responsabilidades, y se añade una vicesecretaría de Sectores Productivos para Pablo Venzal y otra de Mundo Rural para Maribel Lozano, en una clara apuesta del PP-A por intentar recabar ese voto de interior que le suele ser esquivo.

La plana mayor del Gobierno ha respaldado a Moreno, desde el presidente, Mariano Rajoy; a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría; pasando por los ministro de Empleo, Fátima Báñez; del Interior, Juan Ignacio Zoido; o de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo.

Las referencias a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, han sido constantes durante el congreso de los populares, que han querido hacer constar el "compromiso" de Moreno con Andalucía frente a lo que consideran una "fuga" de la socialista a la política nacional.

Como puntas de lanza, han utilizado la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones o la eliminación de los "recortes" en educación y sanidad, que incorporan al que sería su programa de gobierno si consiguieran alcanzar el Palacio de San Telmo (sede de la Presidencia de la Junta).

Entre las modificaciones de funcionamiento aprobadas, destaca que hayan fijado la destitución de sus cargos públicos en la apertura de juicio oral, mientras que en el asunto de incompatibilidades no han ido más allá de lo que ya se fijó en el estatuto nacional.

Una vez cerrado el capítulo del congreso regional, el PP-A afronta ahora la convocatoria de los cónclaves provinciales, donde se prevé competencia de varias listas en algunas provincias, lo que será una prueba de fuego del liderazgo de Moreno.

A priori, habrá dos listas en Sevilla, Granada y Jaén, con la duda de lo que pueda ocurrir en otras provincias, ya que solo está garantizado que la tranquilidad del regional se repita en el de Málaga y en el de Huelva.