Diario Sur

Madrid, 1 dic (EFE).- La jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha enviado a prisión, entre ayer y hoy, a 33 de los 48 detenidos el pasado miércoles en una operación contra una banda georgiana a la que se considera responsable de más de un centenar de robos en viviendas.

Según han informado fuentes del tribunal, la magistrada ha tomado declaración en estos dos días a 36 detenidos y otros 12 han sido puestos antes en libertad por la Policía.

De esos 36, ha enviado a prisión, con o sin fianzas de hasta 30.000 euros, a 33 de ellos y ha puesto en libertad a los tres restantes.

De los detenidos a los que ha puesto una fianza para salir de prisión ya la han pagado tres, por lo que permanecen en la cárcel 30 personas relacionadas con la organización criminal, han explicado las mismas fuentes.

Ayer pasaron a disposición de la jueza 19 detenidos, de los cuales dos, mujeres, quedaron en libertad. Entre ellos estaban los presuntos cabecillas de la trama, que lideraban supuestamente las diferentes células y las coordinaban.

Se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza, blanqueo, receptación y falsificación, entre otros, por los asaltos a viviendas y la posterior venta de los objetos que robaban en las casas.

A esta banda, que opera a escala internacional, se le atribuye más de cien robos a viviendas de diversos puntos de España, aunque en ellos los ladrones no recurrían a la violencia ya que los cometían cuando sus moradores no estaban en las casas.

Las detenciones tuvieron lugar principalmente en Madrid, pero también hubo dos arrestos en Baracaldo (Vizcaya), dos en Barcelona, uno en Sevilla y uno en Alicante, a los que habría que sumar las detenciones de otras siete personas de la red que ya estaban en la cárcel.

En la operación, la Policía practicó 26 registros domiciliarios en los que se incautaron 71 relojes, innumerables piezas de joyería procedentes de robos, 14.000 euros, dos armas de fuego simuladas, 2.500 cajetillas de tabaco, seis armas blancas, múltiples utensilios para abrir y forzar puertas, varios pasaportes falsos, casi 200 resguardos de transferencia de envíos de capital al extranjero, numerosos teléfonos móviles y equipos electrónicos.

Esta es una segunda fase de la operación que el año pasado permitió el arresto de 30 personas, pero muchas de ellas quedaron en libertad y crearon otras estructuras en una especie de regeneración de la banda.

La Policía estima que se trata de la organización criminal de georgianos que más robos ha cometido en el mundo.