Diario Sur

Sevilla, 1 dic (EFE).- Un hombre de 37 años de Dos Hermanas (Sevilla) ha ingresado en prisión tras ser detenido por tentativa de homicidio, ya que contrató los servicios de una prostituta y la engañó para llevarla hasta una zona deshabitada, donde le agredió con sus manos y le golpeó con piedras en la cabeza.

La víctima tuvo que suplicar al hombre, de iniciales J.A.G.A., para que dejara de agredirla y así salvar la vida, debido a la "contundencia del ataque", ha informado hoy la Policía Nacional en un comunicado.

El hombre contactó con una prostituta en un polígono de Sevilla, acordaron un encuentro sexual y tras finalizar, le requirió un nuevo servicio pero le dijo que no tenía dinero suficiente, por lo que debían trasladarse a algún cajero cercano para sacar efectivo.

Ambos circularon juntos en el vehículo del hombre por la ciudad de Sevilla y llegaron a parar en varios cajeros automáticos, pero éste alegaba que no podía sacar dinero, por lo que propuso a la mujer ir a Dos Hermanas, donde un familiar podía dejarle efectivo.

El hombre consiguió engañar a la mujer para llevarla a una zona poco poblada de la localidad y una vez allí ambos accedieron a un descampado donde ya, sin posibilidad de pedir auxilio alguno, el hombre comenzó, "sin pretexto alguno", a golpear a la mujer con fuertes puñetazos en la cara.

La víctima consiguió salir del vehículo para huir, pero su agresor le alcanzó y continuó propinándole puñetazos y patadas por todo el cuerpo, incluso con piedras para golpearle en la cabeza, por lo que la mujer quedó en estado de semiinconsciencia.

La agresión no cesó hasta que la víctima, que vio cómo el hombre cogía una piedra de grandes dimensiones para golpearle en la cabeza, suplicó a su agresor que no lo hiciera porque la iba a matar, momento en el que este individuo cejó en su empeñó y huyó del lugar en su vehículo dejando a la prostituta "abandonada y malherida", después de quitarle el dinero.

Los investigadores iniciaron un rastreo de todos los vehículos de la zona y sus propietarios para comparar coincidencias entre los datos aportados por la víctima y los obtenidos por los agentes, además de realizar un mapa con el recorrido que supuestamente habían hecho para recuperar imágenes de cámaras de seguridad de la zona.

Una vez identificado y localizado, los agentes pusieron en marcha el dispositivo para detenerle y ponerle a disposición del juez, que dictaminó su ingreso en prisión.

El agresor, que en ningún momento manifestó a los agentes el motivo de su agresión, ya contaba con antecedentes policiales, a los que hay que sumar ahora los delitos de homicidio en grado de tentativa y robo con violencia.