Diario Sur

Málaga, 1 dic (EFE).- Los emigrantes españoles residentes en el extranjero desde los años 60 se han adaptado mejor a la tecnología que sus compatriotas y son más críticos con RTVE, según se desprende del proyecto de investigación "Las audiencias lejanas" de la Universidad de Málaga.

Se trata de un estudio en el que se han entrevistado a más de 100 personas sobre el consumo de contenidos televisivos a lo largo de su vida en países de Europa (Suiza, Alemania, Francia, Bélgica y Holanda) y en Australia, según ha explicado a Efe el investigador principal, Juan Francisco Gutiérrez.

Este profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga ha resaltado que han tratado de reconstruir cómo la televisión afectó al proceso de migración de estos ciudadanos, que recuerdan que al inicio de su residencia en otros países apenas podían ver contenidos en español.

Gracias a la aparición del vídeo doméstico, la emisión del canal internacional de TVE a partir de 1989 y el lanzamiento de señales vía satélite se multiplicó la oferta y los emigrantes pudieron acceder a más imágenes que las que les llevaban sus familiares o se traían de vuelta tras sus visitas a España.

Debido a estos avances y a la aparición de internet muchos mayores se apresuraron a adaptarse en el manejo de estas herramientas debido a los fuertes vínculos emocionales que tienen con las emisiones en castellano, ha incidido Gutiérrez.

El segundo gran resultado que revela el estudio es que son muy críticos con RTVE, pues creen que debe mejorarse mucho la oferta de su canal internacional "porque consideran que no ofrece todos los contenidos de calidad que desearían", hay problemas de horarios y no se ven reflejados.

En cuanto a preferencias presentan una similitud con los espectadores nacionales, pues sienten predilección por las series históricas como 'Cuéntame como pasó' o 'Isabel'.

Otras conclusiones del proyecto son que la televisión en el país de destino les ayudó a integrarse en la sociedad, pues, como en el caso de los obreros de Alemania y Suiza, llegaron solos sin sus familias en un principio.

También es destacable que la segunda generación de estos inmigrantes apenas tiene predilección por los contenidos de las cadenas españolas o que las personas que no han aprendido bien el idioma de su país de acogida ven más material en castellano que aquellos que sí lo han hecho.

La investigación ha sido desarrollada durante los últimos cuatro años por un equipo de la Universidad de Málaga y está financiada por el Ministerio de Economía y Competitividad.