Diario Sur

Málaga, 1 dic (EFE).- El periodista Dogan Tiliç, corresponsal de la Agencia Efe en Turquía, ha dedicado el Premio Internacional de Libertad de Prensa que ha recibido hoy "a todos los colegas que no bajan la cabeza ante las presiones y se enfrentan valientemente a todos los riesgos para decir la verdad".

"Sólo las personas valientes y con coraje pueden hacer preguntas, y el periodismo es una profesión que conlleva el arte de hacer preguntas", ha afirmado Tiliç en el acto de entrega de este galardón que otorga la Cátedra UNESCO de Comunicación de la Universidad de Málaga.

El periodista turco ha lamentado que, en los últimos años, "el periodismo en Turquía se ha distanciado de la capacidad de hacer preguntas".

Ha destacado que, mientras que en las recientes elecciones de EEUU los candidatos Trump y Clinton participaban en debates donde aceptaban preguntas, "en Turquía esto no existe".

"Turquía está en el preámbulo de un cambio de régimen con la reforma de su Carta Magna, y a pesar de la importancia de esto, no se pueden ver en los medios de comunicación programas en los que los líderes debatan ante la opinión pública este asunto, ni programas donde los periodistas hagan preguntas a los políticos".

Según Tiliç, "nunca en la historia del periodismo en Turquía se había vivido un momento como éste", en el que "algunos periodistas denuncian a sus propios colegas para que sean detenidos, y los favorables al gobierno linchan a los críticos a través de las redes sociales".

Tras producirse el pasado 15 de julio el golpe "más sangriento y brutal" de la historia de Turquía, "se decretó el estado de emergencia y una decena de medios de comunicación fueron clausurados", además de ser despedidos numerosos periodistas, ha resaltado.

Ha apuntado que el periodismo "siempre ha estado presionado por los gobiernos y por los propietarios de los medios", y en el caso de Turquía "los periodistas dejaron de ser los dueños de los medios, cediendo el sitio a 'holdings' que actúan en todos los ámbitos económicos y que tienen su actividad principal en la construcción, la energía, la minería o el turismo".

"Los periodistas somos más débiles al alejarnos de las organizaciones que nos unen", ha advertido Tiliç, que ha destacado que en su país menos del 2 por ciento de los periodistas están sindicados y ha asegurado que "organizarse es la palabra clave para enfrentarnos a los problemas".

Por su parte, el jurista Baltasar Garzón ha resaltado en el acto el "compromiso" de Tiliç "con los derechos humanos en su país en momentos difíciles para los medios independientes".

Garzón ha expresado al premiado su "gratitud por levantarse como David contra Goliat y por dar voz a los silenciados" y le ha pedido que "haga extensiva esta gratitud a todos los periodistas que pelean por dar a conocer la verdad".

Ha apuntado que Turquía "se aleja a pasos de gigante de los derechos humanos" y que en ese país "todos los que cuestionan el régimen de Erdogan son carne de cañón".

Según Garzón, defender la prensa libre "es una necesidad vital para los demócratas" y "son necesarios periodistas amantes de la verdad, aunque se conviertan en elementos peligrosos e individuos a batir en cuanto que no hablan al unísono con la voz oficial".