Diario Sur

Melilla, 30 nov (EFE).- La fiscal y la acusación particular han pedido trece años de prisión, más una indemnización de hasta 100.000 euros, para el acusado del homicidio de una joven marroquí en Melilla, mientras que la defensa ha solicitado un multa por una falta, en el juicio con jurado cuya vista ha acabado hoy.

El acusado, Juan Manuel Coronil, militar de profesión y conocido en el mundo del fútbol en la ciudad, ha declarado en su intervención final que la muerte en el 2013 de Zineb Menae, que tenía 24 años, fue "un accidente".

La fiscal ha mantenido la petición de trece años de cárcel y el pago de una indemnización de 47.981,83 euros a la familia de la chica, al considerar a este hombre de mediana edad culpable de la muerte de la joven en la madrugada del 27 al 28 de octubre aquel año.

Según su relato, el acusado recogió en su coche en el centro de la ciudad a la mujer, que al parecer ejercía la prostitución, y tras mantener relaciones sexuales en un garaje iniciaron una discusión sobre el precio, en la que la chica recibió golpes en la cabeza contra una rampa de acceso de vehículos.

La acusación ha elevado de diez a trece años su petición de pena, más una indemnización de 100.000 euros, al considerar que el acusado intentó ocultar el cadáver al llevarlo en una bolsa de deporte en el maletero de un coche hasta unos matorrales junto a una carretera, lugar al que volvió dos días después para taparlo con cartones.

La defensa, por su parte, al entender que la muerte fue fortuita y se debió a una imprudencia, ha pedido finalmente una pena de diez meses de multa por una falta, a razón de seis euros al día, aunque al inicio del juicio reclamaba de tres años de prisión.

Además, ha mantenido la misma indemnización que reclama la fiscal.

El abogado defensor ha argumentado que el acusado solo trasladó el cuerpo, sin intención de esconderlo, cuando lo dejó en un descampado junto a la carretera cerca de un cementerio musulmán.

La vista ha concluido con la intervención en la que el acusado ha declarado que aunque sea condenado, siempre defenderá que la muerte de la joven fue accidental.

"Soy responsable y debo pagar", ha manifestado, al asegurar que actuó de una forma "cobarde" pero sin intención de matar.

El juicio que comenzó el pasado lunes en la Sección Séptima de la Audiencia de Málaga, con sede en Melilla, queda pendiente del veredicto del jurado de nueve miembros, para que el juez emita sentencia.