Diario Sur

Cádiz, 30 nov (EFE).- La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio avalará la aprobación definitiva del Plan General de Ordenación Urbana de Chiclana (Cádiz), trámite que permitirá a la ciudad dejar de depender de unas normas urbanísticas aprobadas en 1987.

Según ha explicado la delegada municipal de Urbanismo, Ana González, en una rueda de prensa, "con esta orden se da luz verde y adquiere validez un documento que se inicia con la redacción del avance en el año 2009 y que constituye el documento más importante para el desarrollo económico y social de la ciudad en el acceso de ciudadanos a servicios básicos y al desarrollo urbanístico y económico de Chiclana".

La aprobación definitiva necesitaba del visto bueno del consejero después de que la tramitación se retrasara por la aparición de un informe desfavorable de la Demarcación de Costas.

Desde ese momento, ha habido que esperar a la celebración del Consejo Andaluz de Ordenación del Territorio, celebración de la Comisión Territorial de Urbanismo y ahora la orden por parte del consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía

La orden, que ha llegado esta mañana al registro de entrada del Ayuntamiento, establece que la tramitación del Plan General se ajusta a lo previsto legalmente y dispone la aprobación definitiva del documento de manera parcial, de acuerdo al artículo 33.2 de la ley urbanística de Andalucía, la LOUA.

Según la delegada de Urbanismo, en definitiva, "ya sólo falta generar un documento de cumplimiento, que está previsto que se entregue a principios de la próxima semana para dar cuenta en el pleno junto a los informes necesarios que se emitan desde Urbanismo".

Después de ese pleno, el Ayuntamiento debe volver a remitir el documento a la Junta, para el posterior registro autonómico y municipal de instrumentos de planeamiento y su publicación en el BOJA, momento a partir del cual el nuevo documento ya estará en vigor, y dejará atrás las normas urbanísticas de 1987, en las que ahora se rige el desarrollo de la ciudad.

El nuevo plan general debe amparar las ordenanzas que permitirán regularizar más de 15.000 viviendas ilegales que fueron construidas en los últimos años y que siguen existiendo en el municipio.