Diario Sur

(Corrige el titular de la SV3166)

Cádiz, 30 nov (EFE).- El juez ha ordenado hoy mantener la suspensión cautelar de la patria potestad del recién nacido que fue engendrado mediante inseminación artificial a través de una mujer de Villamartín (Cádiz) que ejerció, a cambio de 10.000 euros, como "vientre de alquiler" para una pareja de hombres de Vícar (Almería).

El titular del juzgado de instrucción número 3 de Arcos de la Frontera (Cádiz), que investiga el caso, ha tomado hoy declaración por videoconferencia a uno de los hombres de esta pareja, cuya identidad responde a las iniciales J.J.G.S., y que sería el padre del bebé, ya que habría participado en la inseminación artificial.

El juez trata de confirmar este extremo y para ello ha pedido que se le practique la prueba de la paternidad.

El magistrado había ya tomado declaración a la mujer de 28 años y vecina de Villamartín (Cádiz) con la que esta pareja llegó a un acuerdo por el que, a cambio de 10.000 euros, se sometió a una inseminación artificial y dio a luz al bebé, que a los tres días entregó a la pareja de Villamartín, tal y como habían acordado.

Tras interrogar a la mujer, el juez decidió suspender cautelarmente la patria potestad del bebé, que ya había sido entregado por la Guardia Civil a los servicios de protección del menor de la Junta de Andalucía, que siguen al cargo del recién nacido.

El juez ha decidido hoy suspender también cautelarmente la patria potestad del bebé con respecto al hombre que es su padre biológico, al que ha interrogado para conocer en qué circunstancias pactó con su pareja tener un hijo mediante pago de un vientre de alquiler.

También ha tomado hoy declaración por videoconferencia desde un juzgado de Almería, donde la pareja reside, a su pareja, en el curso de las investigaciones que lleva a cabo sobre los delitos de alteración de la paternidad mediante compensación económica, además de otro posible de falsedad en documento.

La mujer y los dos hombres fueron detenidos a mediados de noviembre después de que la Guardia Civil recibiera información de la que mujer de Villamartín había supuestamente vendido al bebé que había tenido, aunque a sus vecinos y a los servicios sociales les había contado que había muerto en el parto.