Diario Sur

Málaga, 30 nov (EFE).- Los hospitales públicos de Málaga cuentan desde hace un año con una unidad pionera en Andalucía para el tratamiento del cáncer de próstata que investiga a nivel genético las implicaciones hereditarias de este tipo de tumores para hallar tratamientos más eficaces que los convencionales.

El jefe del grupo del Cáncer de Próstata el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), David Olmos, ha explicado hoy en rueda de prensa que esta unidad ha atendido a cerca de un millar de pacientes y lleva a cabo una veintena de ensayos clínicos y estudios, sobre todo en cáncer de próstata, pero también renal y de vejiga.

En este primer año se han beneficiado de estos estudios noventa pacientes de Málaga y otras provincias andaluzas, de los que una treintena corresponden al ensayo relativo a factores hereditarios.

Aunque hay varios grupos internacionales trabajando en la predisposición hereditaria al cáncer de próstata, este grupo de investigación ha diseñado un estudio que abarca de forma prospectiva, en los pacientes que acuden a consulta, más de cien genes, "algunos de los cuales pueden ser relevantes y otros no".

De todos los cánceres que existen, el de próstata es el que tiene "más agregación familiar", y en al menos un 5 por ciento de los casos hay un gen que aumenta mucho el riesgo de padecerlo.

En unos meses esperan contar con ensayos clínicos con fármacos específicos dirigidos contra esas alteraciones, que pueden ayudar a una mejor respuesta de los pacientes que a los tratamientos convencionales.

Los hospitales malagueños, el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), el CNIO y la Fundación Cris trabajan de forma conjunta en la investigación del tratamiento del cáncer de próstata y los tumores genito-urinarios tras alcanzar un acuerdo de colaboración que permitió poner en marcha la unidad.

Otro de los ejes de actuación es la mejora del diagnóstico de los pacientes y la estratificación del riesgo, para poder diferenciar mejor aquellos tumores que "se comportan como tigres", por su agresividad, "de un cachorrito que no nos va a dar ningún problema", ha referido Olmos.

Con ello se pretende avanzar en la medicina personalizada, ya que cualquier tratamiento implica tanto beneficios como riesgos o secuelas, ha indicado.

El equipo multidisciplinar también ha impulsado estudios para determinar biomarcadores, ya sean genéticos o proteínas, que permitan a los especialistas determinar cuál es la mejor terapia y el momento más adecuado para cada paciente.

El director de la Unidad Intercentros de Oncología de Málaga, Emilio Alba, ha comentado que el cáncer de próstata -el más frecuente en varones, con una incidencia de más de 30.000 casos al año- tiene menos trascendencia mediática que el de mama pese a que se detectan un mayor número de casos.

Entre las causas ha apuntado a una "discriminación implícita a la vejez" -la media de diagnóstico es de 65 años- y a los efectos que tiene el tratamiento sobre la esfera sexual.