Diario Sur

Ceuta, 30 nov (EFE).- El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha reconocido el importante incremento que ha sufrido el tránsito de personas y vehículos por la frontera con Marruecos, lo que genera en la frontera considerables retenciones y repercute en sectores como el turismo.

La consejera de Economía, Hacienda, Administración Pública y Empleo del Gobierno ceutí, Susana Román (PP), se ha referido a este aumento en la sesión plenaria donde han expresado el "apoyo absoluto" del Gobierno de la Ciudad a la gestión que realiza el delegado del Gobierno, Nicolás Fernández, en el ámbito fronterizo.

Susana Román, portavoz del PP en la Asamblea, ha precisado el respaldo que, desde el Ejecutivo presidido por Juan Jesús Vivas (PP), tiene el delegado, objeto de críticas por parte del resto de grupos políticos de la Asamblea.

"El delegado no es un incompetente", ha dicho la consejera, que ha aprovechado para recordar que el tránsito fronterizo diario que soporta el paso del Tarajal con Marruecos es de 15.000 vehículos y unas 30.000 personas, así como el espectacular crecimiento de la población que la provincia de Tetuán ha experimentado en los últimos años y que alcanza el millón de personas "y con una incidencia directa en Ceuta", ha referido.

Susana Román ha subrayado que el problema de la frontera es "grave y complejo" y que afecta a toda la ciudad, aunque en mayor medida a quienes viven o trabajan en las inmediaciones del Tarajal.

Ha explicado que a la densidad demográfica al otro lado de la frontera se suman otras circunstancias que definen el problema, como el tipo de comercio que se desarrolla en los polígonos aledaños al Tarajal y que el puesto fronterizo necesite una remodelación integral para dimensionarlo a la realidad actual.

La consejera ha subrayado el compromiso del Gobierno de la Nación de acometer cuantas reformas sean necesarias en el Tarajal para dotarlo de los medios técnicos y humanos que sean necesarios y que se sigue avanzando en otra de las grandes obras que tendrán una incidencia decisiva para poner fin a los colapsos de tráfico, la reforma de la carretera nacional N-352.