Diario Sur

Madrid, 29 nov (EFE).- La Guardia Civil ha detenido en Vícar (Almería) a una pareja de hombres y en Cádiz a una mujer que actuó como vientre de alquiler y les habría vendido por 10.000 euros a su recién nacida de tres días, después de haber sido sometida a una inseminación artificial en una clínica de Málaga.

La menor se encuentra bajo la tutela de la Junta de Andalucía y los arrestados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Arcos de la Frontera (Cádiz), informa la Guardia Civil.

Se trata de la operación Princesita que se ha saldado con las detenciones de estas personas como presuntos autores de un delito contra las relaciones familiares, por alteración de la paternidad, estado o condición del menor.

La operación se inició cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que la mujer, vecina de Villamartín (Cádiz), podría haber sido pagada como "vientre de alquiler" con 10.000 euros para ceder a su hija recién nacida a la pareja.

Los agentes se entrevistaron con los servicios sociales municipales que informaron de que en una visita reciente que habían mantenido la mujer había manifestado que su bebé había nacido muerto y que ella había donado el cuerpo a la ciencia.

La Guardia Civil solicitó los informes pertinentes al hospital donde había sido atendida la mujer, que determinaron que había ingresado para alumbrar a una niña que nació en condiciones de salud normales y que ambas fueron dadas de alta a los dos días del ingreso en buen estado.

Los investigadores comprobaron que no había sido inscrita en el Registro Civil de la localidad.

Asimismo que la pareja compradora del bebé se desplazó desde la localidad almeriense en la que residen para llevarse a la niña acordando con la madre que en unos días se verían en Almería para inscribirla en el Registro Civil y firmar un documento notarial en el que se hiciera constar que la mujer cedía al padre la tutela de la niña tras una inseminación artificial.

Agentes de la Guardia Civil se desplazaron hasta Almería para verificar mediante vigilancia que la niña se encontraba en buen estado de salud y se citaron con la madre para tomarle declaración.

De esta forma obtuvieron evidencias de que se había puesto de acuerdo con la pareja en lo que tenían que declarar, es decir, la manera en la que se conocieron, el inicio de la relación y la negación de cualquier contraprestación económica por la cesión de la niña.

Los investigadores también tomaron declaración a la pareja de Almería y detectaron contradicciones en las que incurrieron los tres implicados.

Averiguaron que la pareja almeriense habría contactado con la joven y con otras más para que a cambio de una cantidad de dinero se sometieran a un tratamiento de inseminación artificial conyugal para cederles al bebé tras el alumbramiento.

Se ha podido constar además que la joven detenida habría accedido a inseminarse para obtener el dinero prometido en dos ocasiones hasta quedar finalmente embarazada, lo que contrasta con la precariedad económica de la mujer, teniendo en cuenta el elevado coste de este tipo de tratamiento.