Viena, 10 nov (EFE).- La exposición "La música pintada" del pintor español Enrique Ochoa (1891-1978) llegó hoy a Viena en su primera salida al extranjero con el objetivo de mostrar la visión que tenía el artista sobre la relación entre la música y la pintura.

"Viena es la ciudad de la música por excelencia. Nadie mejor que su público va a entender esa sensibilidad", explicó a Efe José Estévez, nieto del pintor y uno de los patronos de la Fundación Pintor Enrique Ochoa.

El Instituto Cervantes de la capital austríaca acoge hasta el próximo 1 de febrero 35 obras del artista: 31 dedicadas al compositor polaco Frédéric Chopin, tres correspondientes a su colección "plástica musical" y un autorretrato de 1930.

Así, se exponen varias de las obras más conocidas de Ochoa como "La catedral sumergida de Debussy", "Sinfonía nº9 de Beethoven" o "El pájaro de fuego de Strawinski", con el objetivo de demostrar cómo "la música puede ser llevada a la paleta de colores", manifestó Estévez.

Las pinturas que retratan la música y vida de Chopin fueron realizadas con tinta china en 1942 desde el monasterio de la Cartuja de Valdemossa en Palma de Mallorca, donde el artista vivió algunos años en la celda que ocupó el compositor a finales de la década de 1830.

Se trata de la primera exposición del pintor español en el extranjero desde que falleció en Palma de Mallorca en 1978 mientras pintaba el que sería su último cuadro.

Ochoa, nacido en El Puerto de Santa María (Cádiz), es conocido por ser el "pintor de la música", pero también por retratar a la mujer con la técnica del modernismo, aunque esta faceta de su obra no llegará ahora al público vienés, algo que su nieto considera una "tarea pendiente".

Aunque Viena sea una capital de la música, también es la ciudad que vio nacer al pintor Gustav Klimt (1862-1918), personaje que, según Estévez, está muy relacionado con Ochoa, ya que el artista español se inspiró en el modernismo del austríaco para reflejar a la mujer en sus obras.

Estévez espera que Viena no sea el último destino internacional de la pintura de Ochoa y desea en un futuro poder exponer los cuadros de su abuelo en París, una de sus referencias para el retrato de la mujer, o en Varsovia, por su cercanía a Chopin.