Diario Sur

Melilla, 19 oct (EFE).- El Gobierno de Melilla ha quitado hierro hoy a las críticas de la oposición respecto a que las Cuentas Generales de la Ciudad Autónoma del 2015 reflejan facturas impagadas por un valor total de unos 4 millones de euros, ya que esto apenas supone un 1,5 % o un 2 % del presupuesto global.

A preguntas de los periodistas, el vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma, Daniel Conesa, ha dicho que, si bien lo deseable es que no haya facturas impagadas, éstas "siempre van a existir" por varios motivos, algunos ajenos a la Administración local e imputables a los propios empresarios por tramitar de forma incorrecta sus facturas.

Por ello, ha acusado a los grupos de la oposición de dar "un dramatismo que no tiene" a las facturas que la Administración no ha podido abonar en el ejercicio en curso y tiene que recoger en "la famosa cuenta 413", que obliga después a tramitar un reconocimiento extrajudicial que este año se ha retrasado más por la liquidación de los Presupuestos del 2015.

Ha recordado que es "un método legal" para afrontar el pago de esas facturas atrasadas, el cual habrá que analizar en la próxima Comisión de Economía y Hacienda para hacer las operaciones necesarias que permitan ese reconocimiento extrajudicial que permita abonarlas.

Sobre el retraso en la tramitación de las Cuentas Generales de la Ciudad Autónoma del 2015, ha dicho que se debe al cambio de formato de los listados de balances y de la aplicación que se utiliza para confeccionar las Cuentas, lo que se añade a la "cantidad ingente" de trabajo que tiene Intervención, pero "cuando no se puede, no se puede".

Coalición por Melilla (CPM), por su parte, considera que las cuentas se han presentado "tarde y mal" y esto es "chapucero" en una administración pública como la Ciudad Autónoma de Melilla, que maneja un presupuesto de unos 241 millones de euros, lo que a su juicio se debe a una mala gestión de los recursos humanos y públicos.