Diario Sur

Málaga, 18 oct (EFE).- Las primeras actuaciones en el río Guadalmedina -dentro del protocolo de intenciones rubricado hoy por el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, entre otros- están supeditadas a la formación de Gobierno para que se integre en la firma de este acuerdo.

La falta de integración del Ministerio correspondiente en este sistema de colaboración institucional se ha debido a tecnicismos jurídicos que impiden que un Ejecutivo en funciones refrende acuerdos de esta índole, si bien está prevista su futura incorporación, según ha señalado Fiscal a los periodistas.

Para el titular andaluz de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, se trata de "una colaboración entre instituciones muy anhelada y que supondrá la ordenación de espacios y usos" del cauce del río que atraviesa el centro de la capital malagueña, que contará además con una vigencia de tres años prorrogables.

El pacto, suscrito además por el presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga, Paulino Plata, y por la responsable de Medio Ambiente de Diputación malagueña, Marina Bravo, contempla la creación de un Comité Director, formado por los firmantes, y de un Comité Técnico, donde se nombrarán a expertos en la materia.

Desde el Gobierno andaluz se espera que el Guadalmedina "deje de ser cicatriz" para ser "lugar de disfrute y esparcimiento", velando por "la conservación del cauce, su capacidad de desagüe, su mantenimiento y la seguridad" sin dejar de cumplir "su función de barrera natural y protección frente a avenidas".

"Con la voluntad, más pronto que tarde será una realidad", ha señalado Fiscal, pese a que todos las autoridades han rehusado establecer una fecha concreta.

Francisco de la Torre ha considerado el día como "importante", pero ha instado que, para que lo sea, "debe haber una sensación de responsabilidad tras haber durado esta etapa demasiado tiempo", tras hacer referencia al inicio de las negociaciones para actuar en este cauce en el año 1998.

"Hay que agilizar", ha incidido, pero "poner fecha no tendría sentido", por lo que "la voluntad es de ser lo más rápidos posibles para que los ciudadanos vean cambios", por lo que será "un tiempo razonable, de uno o dos meses".

En el acto se ha hecho hincapié en el potencial del tramo fluvial urbano desde un punto de vista ambiental, recreativo, turístico y deportivo, por lo que, a partir de las propuestas que impulsó la Fundación Ciedes -que, entre otras actuaciones, promovió un concurso de ideas- se buscarán fórmulas "urbanas, con zonas verdes, amplias".

"No me quiero anticipar", ha indicado De la Torre, no obstante "hay que ser imaginativos, ambiciosos, rápidos y prudentes en los costos", sin olvidar que no se trata "ni del río Sena, ni del Guadalquivir, ni del Tajo" al no contar con un caudal de agua continuo, lo que sería "antinatural" para este río.

Plata ha manifestado que, para su institución, "la huella del Guadalmedina es un asunto que interesa mucho resolver. Hay que atender y despejar qué función va a cumplir esta importante arteria fluvial", por lo que prestarán "máxima colaboración", ya que "más río es más ciudad".

Desde la Diputación de Málaga se ha destacado que el río será "fuente vida estando lleno, vivo", así que están "deseando comenzar a trabajar, con cantidades encima de la mesa para concretar las acciones".