Diario Sur

Melilla, 18 oct (EFE).- La Delegación del Gobierno en Melilla ha confirmado el cierre ayer durante unos minutos del principal paso fronterizo entre la ciudad autónoma y Marruecos debido a "una gran avalancha" de porteadores, aunque ha advertido de que "no es la primera vez que ocurre ni la última que va a ocurrir".

A preguntas de los periodistas, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, ha explicado que el cierre de ayer fue causado por la aglomeración de un gran número de personas en la frontera que intentaban entrar a Melilla sin orden, lo que obligó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a interrumpir la actividad fronteriza para "facilitar el orden".

Con esta medida se pretendió gestionar las colas de entradas y dar seguridad tanto a las personas que se dedican al paso de mercancías como a los funcionarios que trabajan en el control fronterizo.

También ha señalado que ayer hubo una "gran presión" en el paso fronterizo de Barrio Chino por la presencia de muchos porteadores, circunstancia que ha atribuido a la subida del precio que se les paga por pasar bultos con mercancía de Melilla hacia Marruecos.

Esta situación es habitual desde hace unos años en los últimos meses del año, lo que genera un mayor interés entre los marroquíes dispuestos a realizar esta actividad, que llegan a Melilla incluso de zonas más alejadas de la provincia de Nador (Marruecos) para tratar de pasar el mayor número de bultos y, de esa forma, ganar más dinero.

En este punto, El Barkani ha insistido en defender que el orden favorece a todos y el desorden sólo consigue cerrar la frontera durante un tiempo.