Diario Sur

Málaga, 18 oct (EFE).- El exalcalde de Marbella Julián Muñoz ha sido condenado a un año de prisión por el caso Goldfinger, ligado a la recalificación urbanística de la parcela de la antigua casa del actor Sean Connery, mientras que el cerebro de la trama del caso Malaya, Juan Antonio Roca, ha sido absuelto de todos los delitos.

La sentencia, notificado hoy a las partes y a la que ha tenido acceso Efe, consta de 575 folios, y Roca ha sido absuelto de los delitos de fraude, cohecho, contra la ordenación del territorio y malversación.

Muñoz también ha sido absuelto de los delitos de fraude y malversación aunque ha sido condenado a diez años de inhabilitación especial para el cargo de concejal por el delito continuado de ordenación del territorio.

En la sentencia también se condena a seis exediles por un delito contra la ordenación del territorio y a otros cinco acusados, dos de ellos abogados que representaron un tiempo los intereses económicos en España del matrimonio de los Connery (que no han sido juzgados) por delitos fiscales.

El caso Goldfinger estaba ligado a la recalificación urbanística de la parcela de la antigua casa del actor Sean Connery en Marbella.

En la sentencia se destaca que era "conocido el dominio de Roca sobre el Urbanismo en Marbella, sabido que los empresarios hacían cola a la puerta de su despacho y que era él quien establecía valores y edificabilidades, con escaso o nulo margen de negociación para el promotor inmobiliario".

En este sentido durante el juicio Roca aseguró que el grupo GIL -encabezado por el fallecido alcalde de Marbella Jesús Gil- creó un mecanismo, un instrumento, para exprimir a los promotores con la cesión de aprovechamiento, ya que se les exigía un 50 por ciento pese a que legalmente solo se les tendría que haber pedido el 10.

El Tribunal en la sentencia hace un reproche a Roca "quien, investido de la autoridad indudable que ejercía en el Ayuntamiento, trataba desigualmente a los particulares guiándose por el arbitrio de su propio interés personal".

Respecto al delito contra la ordenación del territorio, Julián Muñoz, reconoció los hechos en el juicio y la Sala señala en los argumentos jurídicos que es una realidad indiscutible y que ha quedado plenamente acreditada aunque falto de prueba contra Roca.

Anticorrupción consideraba que Roca era inductor del delito contra la ordenación del territorio y la Sala entiende que "no puede estimarse descabellada o arbitraria", si se mantiene por las acusaciones de que Roca era el verdadero artífice y controlador del urbanismo en Marbella.

Porque, "es lógico pensar que el referido acusado habría podido inducir a tales miembros de la corporación a cometer aquellos delitos" pero se ha producido un "vacío probatorio" y "la prueba quedado huérfana".

Esto ha ocurrido también con el resto de delitos que se le imputaban a Roca ya que "aún cuando existen serias y fundadas sospechas de que se pactó el abono de una dádiva en favor del mismo en forma de apartamento" no ha quedado acreditado "con la necesaria nitidez y contundencia que exige una condena penal".

En este procedimiento se ha investigado la recalificación urbanística de la parcela de la antigua casa de Sean Connery en Marbella y un supuesto fraude fiscal en la venta de las 72 viviendas que se construyeron en dicho suelo.

La Sala sostiene que la actuación de los acusados ha producido perjuicio que se ha materializado en la ejecución de una obra ilegal y que ello supone un perjuicio a la ordenación urbanística.

Pese a que el caso se denomina Goldfinger, una de las películas protagonizadas por Sean Connery, el actor "nunca aparece en la causa tomando decisiones, no aparece su firma en documento alguno que pudiera incriminarle, no gestiona ni dirige la sociedad Malibú S.A.", según el instructor.