Berlín, 13 feb (EFE).- El alcalde de Duisburgo, Adolf Sauerland, abandonará su cargo este miércoles después de que un referendo celebrado ayer decidiese por abrumadora mayoría su cese debido a su comportamiento en la catástrofe del festival "Loveparade", en la que murieron 21 personas hace año y medio.
Un portavoz municipal informó hoy de que el cese se consumará tres días después del referendo y que en seis meses habrá elecciones a la alcaldía de la ciudad, después de que 129.833 ciudadanos aprobase su cese cuando sólo eran necesarios 92.000 sufragios en su contra.
Con el cese de Sauerland, el primer alcalde de una gran ciudad del populoso estado germano occidental de Renania del Norte Westfalia que es expulsado de su cargo por sus conciudadanos, la Unión Cristianodemócrata (CDU) pierde a su único alto representante municipal en la Cuenca del Ruhr.
Tras comentar que "no lo esperaba", el propio Sauerland se mostró anoche sorprendido por el resultado de la votación, aseguró haber sido alcalde "con pasión", pero continuó sin admitir responsabilidad alguna por la catástrofe de julio de 2010 en la que perecieron también dos jóvenes españolas.
El alcalde saliente, que solo obtuvo unos 20.000 votos favorables, había calificado la iniciativa para el referendo de "campaña" y "ajuste de cuentas" político que nada tenía que ver con la catástrofe de la Loveparade.
Los promotores de la votación ciudadana, a la que pertenecen también la oposición socialdemócrata, verde y de La Izquierda, desean ahora buscar un candidato de consenso y de amplio respaldo popular para suceder a Sauerland.
La Fiscalía local tiene abierto sumario contra 16 personas relacionadas con la tragedia del festival tecno, entre los que se encuentran once funcionarios del gobierno local, cuatro empleados de la organización del espectáculo y un policía.
En junio, la Fiscalía confirmó que las sospechas apuntan a la administración de Duisburgo, la Policía y la organización de la "Loveparade", una de las mayores y la mas conocidas fiestas de música tecno de Europa.
La tragedia del 24 de julio de 2010 se precipitó al quedar atrapada una multitud de jóvenes en el acceso al túnel que conducía al recinto del concierto y para el que no había salidas de emergencia.
La mayoría de las víctimas murieron de asfixia o aplastadas por otros jóvenes que trataban desesperadamente de escapar de la avalancha humana. EFE