Naciones Unidas, 9 feb (EFE).- La representante especial del secretario general de la ONU para los Niños en los Conflictos Armados, Radhika Coomaraswamy, ha reclamado hoy al Gobierno sirio que detenga los asesinatos, las torturas, las mutilaciones y las detenciones de menores.
Coomaraswamy en un comunicado denuncio en un comunicado, que además de asesinatos y mutilaciones, "sabemos de casos de detenciones de niños a quienes se les acusa de pertenecer a grupos armados".
El texto lamenta que la represión de la oposición al régimen del presidente Bachar al Asad alcance también a los menores sirios.
La representante especial de Naciones Unidas habla de "malos tratos y actos equivalentes a tortura que han causado la muerte de niños", y subraya que la situación es particularmente preocupante en Homs, "desde donde cada día se reciben noticias de la muerte de menores y bombardeos a infraestructuras civiles, como hospitales".
Homs se ha convertido en uno de los mayores focos de oposición al régimen de Bachar al Asad y lugar de refugio de un importante número de soldados desertores, lo que ha causado una sangrienta ofensiva militar contra la ciudad que se ha saldado con más de 2.000 muertos desde el pasado marzo, cuando se iniciaron las protestas en el país árabe.
"En los últimos meses, el número de menores que son víctimas en Siria ha crecido hasta los varios centenares y va en aumento", aseguró Coomaraswamy, quien también condenó el uso militar que realizan las fuerzas de seguridad sirias de las escuelas del país para frenar la revueltas contra el régimen sirio.
La experta en los efectos de los conflictos en la infancia ha sustentado que "los ataques contra escuelas y hospitales" se encuentran entre los "graves ataques contra la infancia definidos por el Consejo de Seguridad en 2005".
La organización internacional Human Rights Watch (HRW) pidió también hoy al régimen de Al Asad que detenga "inmediatamente" el bombardeo de zonas residenciales en Homs y en los que, asegura, desde el pasado 3 de febrero han muerto más de 300 personas, "incluidos mujeres y niños".
Además, HRW denunció en un comunicado que no hay posibilidad una asistencia médica adecuada a las víctimas debido al bloqueo al que las fuerzas gubernamentales sirias tienen sometida a la ciudad y "al miedo a las detenciones que tienen las víctimas si se presentan en hospitales controlados por el Gobierno".
La organización recordó que la intensificación de los ataques sobre Homs se produjo después de que Rusia y China vetaran una resolución de condena a Damasco en el Consejo de Seguridad de la ONU, algo que, en su opinión, el Gobierno sirio interpretó "como una carta blanca para atacar ciudades como Homs sin importarle quien muere".
Así lo aseguró en el comunicado Anna Neistat, una de las expertas de HRW sobre Siria, quien recordó a Moscú y Pekín que "ahora tienen la responsabilidad particular de forzar al Gobierno sirio a detener la masacre", al tiempo que subrayó que, "si no lo hacen, deberían dejar de obstruir la acción del Consejo de Seguridad".
Rusia y China evitaron el pasado sábado que el máximo órgano internacional de seguridad condenara la represión que ejerce el régimen de Dasmasco y apoyara el plan ideado por la Liga Árabe para lograr a una transición política en Siria.
Los otros trece miembros del Consejo votaron a favor de una resolución propuesta por Marruecos y redactada en conjunto por varios países árabes y occidentales. EFE