Zaragoza, 1 feb (EFE).- El principal inconveniente al que se enfrenta la comunidad científica en España es la lentitud con la que los avances en investigación que surgen en las universidades son trasladados a la industria para su comercialización, en comparación con otros países como Estados Unidos.
Así lo ha afirmado hoy Ernesto Freire, profesor investigador de la Universidad de John Hopkins en Baltimore (Maryland, EE.UU.) quien participa hasta el próximo sábado en Zaragoza en un congreso, junto a más de 150 científicos.
En el congreso, organizado por el Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (Bifi) de la Universidad de Zaragoza, se plantearán las nuevas líneas de investigación para el tratamiento del cáncer o de enfermedades infecciosas o raras provocadas por una disfunción de las proteínas.
Las proteínas y su interacción en el organismo controlan la mayoría de las funciones que realizan las células, por lo que una alteración de su funcionamiento puede provocar enfermedades como la diabetes, el alzheimer o la artritis, ha comentado Freire.
"El papel de la investigación es tratar de suplantar o inhibir estas proteínas a base de compuestos químicos descubiertos en el laboratorio. El problema de las proteínas es que tienen que ser inyectadas, como la insulina, pero sería mucho mejor que esto se pudiera sustituir por la toma de un fármaco por la mañana", ha explicado.
Freire ha apuntado que en la universidad donde trabaja en Estados Unidos se están haciendo numerosos avances en la creación de nuevos fármacos que atacan directamente moléculas implicadas en el cáncer y en otro tipo de enfermedades relacionadas con el sistema nervioso, a la vez que ha valorado el trabajo que se está llevando a cabo también en universidades españolas.
Sin embargo, ha resaltado que el gran reto de España es agilizar el traslado de las investigaciones científicas a la industria para su comercialización, puesto que este proceso es mucho "más lento" que en otros países, como Estados Unidos.
"He tenido en mi laboratorio muchos españoles y conozco la situación de España desde fuera. El problema aquí no es tanto el universitario, sino trasladar los descubrimientos que se hacen en las universidades al campo comercial", ha resaltado.
En Estados Unidos, ha indicado, este proceso es "muy rápido", de tal forma que si un grupo de investigación descubre un compuesto para tratar una determinada enfermedad es "licenciado" por una compañía farmacéutica "en menos de un año" o se crea una empresa para comercializarlo.
"Allí hay alrededor de 2.500 compañías pequeñas que han surgido de las universidades y, aunque no tengo el dato exacto en España, la cifra es mucho menor", ha afirmado.
En Aragón, el Instituto Bifi de la Universidad de Zaragoza está trabajando en la elaboración de fármacos para acabar con enfermedades originadas por la bacteria E coli, causante de la crisis del pepino en la Unión Europea y de virus que mutan con mucha frecuencia como el de la Hepatitis C.
"Nuestras investigaciones están en la fase preclínica y se centran en las proteínas y en otras sustancias del organismo. Sabemos que al atacarlas podemos hacer que desaparezcan o que se queden en un estado latente, ha explicado el director del Bifi, Alfonso Tarancón.
Los grupos de investigación del Bifi llevan a cabo estos estudios en animales, como los roedores; in vitro donde permanecen sustancias malignas o a través de simulaciones ejecutadas por el ordenador, con el convencimiento que en un futuro, "difícil de concretar", se traducirán en la producción de nuevos fármacos.
Además de estas líneas de investigación, el Bifi, que lidera proyectos internacionales en Europa, Brasil y China, está trabajando también con células madre humanas que permitirán profundizar en aspectos de "regeneración celular", útil para el tratamiento de infartos de miocardio y lesiones cerebrales.
"Somos el primer centro en Aragón que ha sido utilizado para trabajar con células madres", ha concluido. EFE
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