Kampala, 14 may (EFE).- El presidente de Uganda, Yoveri Museveni, pidió hoy a los nuevos diputados de su partido una reforma de la Constitución que permita mantener seis meses en prisión sin juicio ni fianza a quienes participen en disturbios y manifestaciones, en una medida aparentemente dirigida contra la oposición del país.
En su primer encuentro político tras jurar el jueves el cargo para otros cinco años, después de 25 en el poder, Museveni se reunió con los diputados electos del Movimiento de Resistencia Nacional (NRM), que domina el Parlamento que se constituirá la semana próxima, tras los comicios del pasado 18 de febrero.
El portavoz de los parlamentarios del NRM, David Bahati, y Moses Byaruhanga, asistente de Museveni, informaron a Efe de que en la reunión el presidente manifestó que quiere "ver cambiada la Constitución con rapidez".
En el encuentro, que tuvo lugar en Entebbe, Museveni pidió a los nuevos legisladores del NRM que enmienden con urgencia el artículo 112 de la Constitución, que permite a todo detenido solicitar la libertad bajo fianza, para impedirlo a los acusados de participar en disturbios, sabotaje económico y asesinato, entre otros delitos.
Museveni, al que la oposición en pleno acusa de fraude electoral en los pasados comicios, pretende, según sus críticos, frenar las movilizaciones opositoras contra la subida de los precios, en especial de los combustibles y alimentos, a las que también se han unido organizaciones sindicales, de jóvenes y mujeres.
La Policía ha reprimido con dureza las manifestaciones de los opositores contra el Gobierno y por el control de precios, en las que al menos 11 personas han resultado muertas desde abril pasado debido a la actuación policial, la mayoría por disparos de los agentes, y cientos han resultado heridas.
El Gobierno considera que estas manifestaciones no están relacionadas con la subida de precios y afirma que los opositores causan disturbios para desestabilizar el régimen.
Portavoces de los partidos opositores han señalado que la pretensión de Museveni, que accedió al poder en un golpe de Estado en 1986, y que gobernó los diez primeros años como dictador militar antes de ganar sus primeras elecciones, en 1996, sólo confirma que pretende aumentar la represión.
"El Gobierno está empeñado en ser cada vez más represivo y hostil a las libertades fundamentales, como la de ejercer la oposición y las de reunión y expresión", dijo a Efe un representante opositor que pidió no ser identificado.
Tras los levantamientos en Túnez y Egipto, que llevaron a la caída de las dictaduras de esos dos estados, un buen número de países africanos, como Uganda, Togo, Gabón, Zimbabue, Angola, Guinea Ecuatorial o Camerún, han propuesto o adoptado medidas para evitar movilizaciones que puedan acabar con sus gobernantes. EFE