Maestro en emprendimiento

Expertos del ámbito empresarial se convierten en mentores de jóvenes a través de una ONG

Alba Bordonaba, junto a su mentor, Javier Alcaide, en el interior de la tapería que ha abierto en el barrio de La Victoria. / Salvador Salas
M. Ángeles González
M. ÁNGELES GONZÁLEZMálaga

Fue un flechazo en toda regla. No en el sentido romántico, sino empresarial. En su primera reunión, Rocío García y su socia, Eva de Miguel, sintieron un ‘feeling’ especial con Ángel Macías, un experto en marketing on line que se ofreció a ser su mentor a través de un programa de la red Youth Business Spain que desarrolla la ONG Arrabal-AID en Málaga y que busca ayudar a los jóvenes emprendedores a consolidar y hacer crecer sus negocios. En el caso de estas dos malagueñas se trata de un autolavado de perros que lleva poco más de un año abierto en la barriada de La Paz y que supone la primera aventura empresarial de estas dos maestras de Primaria.

Desde hace dos meses están siendo asesoradas en materia de publicidad y redes sociales por Macías, que acumula 16 años de experiencia en el sector y que desde un primer momento se interesó por este innovador negocio en el que el cliente cuenta con un espacio y todo el material necesario para bañar a su mascota. Él y las dos socias de LavaDog se reúnen unas dos veces al mes para trabajar en el desarrollo de un plan de marketing con el que pretenden duplicar la cifra de clientes en el plazo de un año, tiempo que dura el programa de mentoring de Youth Business Spain. «Siento una gran satisfacción por poder ayudar a jóvenes emprendedores a que su negocio esté mejor posicionado», señala este cordobés afincado en Málaga, que colabora de forma activa por primera vez con una ONG.

Dos profesionales asesoran de forma altruista a tres malagueños que han puesto en marcha una tapería y un autolavado de perros en la capital

Las emprendedoras, por su parte, consideran todo «un lujo» poder contar con los conocimientos de un especialista en un campo que ellas no dominan. «Cuando nos preguntaron en Arrabal qué queríamos potenciar dijimos que la captación y fidelización de clientes, y Ángel nos pareció el mentor más adecuado porque vimos que le gustó nuestro proyecto y que podíamos encajar muy bien;estamos muy contentas y le estaremos eternamente agradecidas», señala García.

Futuro laboral incierto

Con pequeños cambios como utilizar los colores corporativos en los marcos de las fotos de perros que cuelgan en las redes sociales y difundir imágenes de todos los artículos y servicios que ofrecen ya están notando «un mayor movimiento en Internet», apunta esta joven de 31 años, amante de los animales, que se lanzó al autoempleo en un momento en el que las dos veían su futuro laboral con incertidumbre por no contar con un trabajo estable.

Rocío García y Ángel Macías, con un cliente del autolavado canino / SUR

«Eva y yo estábamos en un parque con nuestros perros, se ensuciaron y pensamos que estaría bien contar con algún sitio en el que bañarlos y llevarlos limpios a casa;además el mío lo adopté en la Protectora y no permite que nadie lo toque, excepto yo. Nos pusimos a investigar si existía algún autolavado canino en Málaga y vimos que no», recuerda García, que seis meses después de aquello hizo realidad su sueño de convertirse en empresaria, aunque en un principio tenía previsto hacerlo en el ámbito de la educación. Ahora ella y su socia se forman en peluquería canina para añadir ese servicio al autolavado este verano.

El programa, que desarrolla Arrabal-AID, forma parte de la red Youth Business Spain

Aunque recuerda unos inicios bastante complicados –«es muy duro sentirse sola, llamar a puertas y que no se abran, no saber por dónde moverte...»–, no tiraron la toalla gracias al asesoramiento del IMFEy sobre todo de Arrabal-AID, donde a través del Punto de Autoempleo del programa Incorpora de La Caixa le ayudaron a hacer el plan de empresa y le orientaron sobre ayudas y los trámites necesarios. Hoy presumen de tener su propio negocio, al que le auguran mucho futuro: «Nuestra idea es afianzar este establecimiento y ahorrar para poder abrir otro».

El mismo objetivo que se ha marcado Alba Bordonaba, una joven de 25 años que inauguró hace cuatro meses junto a su pareja una tapería en el barrio de La Victoria y que cuenta con un mentor voluntario, experto en gestión económica y gerente de un restaurante, que le está guiando de forma desinteresada. «Mi labor es hacerle pensar y plantearle cosas, desde las experiencias buenas y malas que he tenido, para que tome decisiones», dice Javier Alcaide, que también forma parte del programa de mentoring de la red Youth Business Spain.

Esta malagueña de 25 años, formada en cocina y que lleva trabajando en hostelería desde los 19, siempre ha querido tener su propio negocio, «aunque no esperaba que fuera tan pronto». «Surgió la oportunidad en un momento de la vida en que estaba parada y necesitaba un cambio», recuerda Bordonaba, que ya ha mantenido la segunda reunión con su mentor en el propio establecimiento, Aliolé, donde han hablado de organización de horarios y precios. «Javier me ayuda a darle vueltas a la cabeza y me ayuda a encauzar los errores que pueda estar teniendo, así como prevenir problemas futuros», apunta la emprendedora, que dice admirar la labor que realiza su mentor: «Se lo agradezco en el alma porqueel tiempo me parece lo más valioso que hay y me da tranquilidad poder contar con él».

Fotos

Vídeos