Historias que transforman el mundo

Una jornada reúne iniciativas como un proyecto para mejorar la atención sanitaria y el acceso al agua potable en Etiopía y otro para reducir la despoblación rural

Paco Moreno (tercero por la izda.), con miembros de Amigos de Silva y de la Fundación Ayudare en la inauguración de un pozo en Etiopía./SUR
Paco Moreno (tercero por la izda.), con miembros de Amigos de Silva y de la Fundación Ayudare en la inauguración de un pozo en Etiopía. / SUR
M. Ángeles González
M. ÁNGELES GONZÁLEZMálaga

Con apenas 30 años tenía su propio despacho de abogados en Madrid con buenos clientes –«ganaba dinero», recuerda–, era profesor universitario y acababa de comprarse una casa. Como él dice, le iban bien las cosas. Entonces pensó que quería compensar de alguna forma todo lo que había recibido. Fue así como Paco Moreno se animó en 2003 a ir de voluntario con un amigo a una de las casas que las Misioneras de la Caridad tienen en Etiopía. Ese viaje dio un giro de 180º a su acomodada vida. Aunque a la vuelta juró que no regresaría por las situaciones tan duras que vio, con «gente muriéndose delante de mí porque no tenían qué comer», y los problemas de salud que padeció, repitió los siguientes veranos, hasta que en 2005, junto a unos conocidos, puso en marcha la ONG Amigos de Silva para contribuir al desarrollo de las zonas más pobres de África.

El objetivo era constituir una organización sin ánimo de lucro «que se rigiera por principios empresariales basados en la gestión eficiente», y compartiendo esa filosofía de acercar el concepto de ONG al de empresa, se han unido al proyecto profesionales de distintos ámbitos que aportan su conocimiento al proyecto.

Desde 2008 este madrileño con raíces malagueñas vive en Etiopía, donde la organización que preside centra actualmente sus esfuerzos. Allí trabajan con el objetivo de mejorar la atención sanitaria y nutricional y el acceso al agua potable de las zonas más empobrecidas, como la región de Afar, una de las más calurosa del planeta, donde la escasez de este líquido provoca enfermedades y absentismo escolar. En estos años han construido y rehabilitado hospitales, perforado pozos de agua potable y desarrollado programas de nutrición.

Victoria Tortosa y Hugo Núñez, creadores de La Exclusiva.
Victoria Tortosa y Hugo Núñez, creadores de La Exclusiva. / SUR

En esta aventura encontró el apoyo de Antonio Garamendi, presidente de CEPYME (Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa) y vicepresidente de CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales). Ante el elevado coste de la construcción de pozos en el país africano, idearon constituir una fundación en España que a su vez creara una empresa en Etiopía con la que reducir gastos.

Así, de la mano de este empresario vasco, comprometido con diferentes causas sociales, nació en 2011 la Fundación Ayudare, de la que forman parte una decena de empresarios y altos directivos y que ya ha abierto una treintena de pozos en la región de Afar. Garamendi destaca que no hay ningún beneficio económico, ya que todo el dinero que llega a la empresa por la construcción de pozos, que hacen a unos «precios competitivos»,se reinvierte en hacer perforaciones sin coste alguno para entidades sociales que trabajan en la zona.

Ambos vendrán a la capital malagueña para participar el próximo 6 de junio en unas jornadas organizadas por la Fundación Harena en las que se ponen en valor «iniciativas de transformación social nacidas gracias a la implicación de sus protagonistas», tal y como explica la gerente, Angie Moreno. Junto a ellos, hablará también de su experiencia Victoria Tortosa, gerente de La Exclusiva, una empresa que mejora la calidad de vida de los habitantes de pueblos pequeños de Soria y Burgos con una innovadora distribución de productos y servicios a domicilio, especialmente a los mayores. De esta forma, pretenden frenar la despoblación derivada de no tener cubiertas las necesidades básicas.

Más información

La jornada 'Hoy puede cambiar todo' será el 6 de junio a las 17.00 horas en el Auditorio Edgar Neville. Entrada gratuita (en entradium.com).

La Exclusiva se enmarca en el ámbito del emprendimiento social, que Tortosa describe como «iniciativas que dan solución a problemas tradicionales de una forma innovadora y sostenible y en las que el objetivo social está por encima del económico». Constituida como una sociedad limitada porque «no existe en España el modelo jurídico de empresa social», este proyecto nació en 2014 a raíz del cierre del cierre del negocio tradicional en pueblos de Soria con escasa población. Su socio y pareja, Hugo Núñez, regentaba cinco tiendas y tuvo que cerrarlas. Con su experiencia empresarial y aportando Tortosa la parte más social –trabajaba en una ONG como cooperante internacional– se plantearon crear una empresa «de logística de transporte público por carretera» que hiciera llegar productos y servicios a pueblos aislados un día a la semana. Se distribuye tanto alimentación como textil, zapatería, muebles, libros, electrónica, jardinería, prensa, etc., y se prestan servicios de rehabilitación de viviendas, entre otros, atendiendo a los pedidos, que pueden realizarse a través de Internet, teléfono, whatsapp o personalmente al transportista.

El cobro se le realiza al proveedor y no al cliente, por lo que este no paga más por su compra. La Exclusiva recibe del proveedor el porcentaje de las ventas firmado por contrato. Con eso se paga el personal –hay cinco empleados– y las furgonetas, los únicos costes fijos. Actualmente tienen unos 520 clientes fijos semanales, que aumentan a 2.000 en verano de un total de 518 núcleos de población en Soria y 78 en Burgos.

«Somos el nexo de los habitantes de esos pueblos con el mundo, porque la mayoría viven solos; se crea un vínculo y te conviertes en parte de su familia», señala Tortosa, que defiende que «la única manera de que la gente no se vaya de su casa es cuidándola». Yellos lo hacen avisando a sus clientes de determinadas ofertas o ayudándoles a preparar la lista de la compra de la próxima semana.

«Hay que ponerse las pilas en responsabilidad social corporativa»

Antonio Garamendi defiende la responsabilidad social corporativa como «una actitud», más allá de algo que se hace «para quedar bien». «Hay que creérselo, y considero que afortunadamente cada día nos los creemos más», señala el presidente de CEPYME y de la Fundación Ayudare, que inaugurará el 6 de junio las jornadas de la Fundación Harena hablando sobre 'La responsabilidad social de ser empresario'. Asu entender, en este ámbito, «el que no se ponga las pilas está acabado». «Todos debemos tener un concepto de solidaridad importante, tanto las personas como la empresa; todos podemos ayudar, cada uno en nuestra área», señala el empresario, que advierte de que los clientes cada vez valoran mejor a las empresas que trabajan por los demás.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos