Cucharadas de solidaridad

Algunos de los voluntarios de la asociación preparan los platos para servirlos al mediodía. /Emilio Morales
Algunos de los voluntarios de la asociación preparan los platos para servirlos al mediodía. / Emilio Morales

La ONG Yo Soy Tú cumple un año dando de comer a los más necesitados

Emilio Morales
EMILIO MORALESMálaga

Gente generosa y buena de corazón, no podría definirse de otra manera. En un pequeño espacio de la barriada del Arroyo de los Ángeles, unos cuantos voluntarios –ahora son muchos más– se unieron después de varias conversaciones para levantar un proyecto que 365 días al año ofrece alimentos a aquellas familias que lo necesitan realmente –después de superar unos requisitos–, y que tal y como se conoce ahora, cumple un año dando ese servicio altruista y desinteresado.

Voluntarios de ‘Yo soy Tú’.
Voluntarios de ‘Yo soy Tú’. / Emilio Morales

La Asociación Yo Soy Tú, capitaneada por Emilio Gómez –nunca mejor dicho, ya que fue teniente militar– ha creado y gestiona un comedor, que a la vez hace de dispensador social en el barrio de Miraflores de los Ángeles de Málaga, donde se ofrece comida casera, de manera gratuita, digna, diaria y continuada. ¿Cómo lo hacen? La respuesta tiene mucha solidaridad impregnada: «Con la ayuda inestimable de Bancosol, de una panadería que prefiere mantenerse en el anonimato, más el esfuerzo de nuestros voluntarios en la recogida de alimentos en supermercados, colegios y farmacias y, por último, con el aporte económico de la junta directiva y de sus socios, de momento ofrecemos el desayuno y el almuerzo diario», explica Gómez.

Durante todos los días del año, la asociación ayuda a familias y personas en paro o sin techo desde su sede en Arroyo de los Ángeles

Esta iniciativa, que ha salido adelante gracias al esfuerzo y la dedicación de todos sus integrantes, es un proyecto que ha sido posible con el empuje de la propia junta directiva, que ha tenido que ir pidiendo préstamos, uno detrás de otro, para de esta manera continuar con la idea de ofrecer uno de los derechos fundamentales: la comida, que entraba por los ojos y el olfato cuando este periódico visitaba las dependencias de la propia ONG una de las mañanas, antes de que, en torno a las 13.00 horas, llegasen las familias a llevarse los platos del día.

Además de las plazas en la sede, los beneficiarios también pueden llevarse la comida

«Desde Yo Soy Tú no nos limitamos a las 120 plazas que nuestro comedor ofrece para aquellos que viven sin techo, en la calle o en habitaciones de alquiler. Llegamos también a una importante cantidad de familias con hogar, familias con miembros en paro y familias monoparentales y desestructuradas por la separación de los cónyuges y que se encuentran al límite de la exclusión social», aclaran desde la junta directiva, advirtiendo de que siguen necesitando más opciones de financiación, así como voluntarios para continuar dando un servicio digno a las familias que ven Yo Soy Tú como el hombro en el que sostenerse cuando las cosas comienzan a ir mal. Tras una larga conversación con la junta directiva, la conclusión es que buscan simplemente a gente buena que quiera sumarse, que normalmente cumplen el perfil de jubilado.

Necesitan voluntarios, así como más fuentes de financiación

Aunque la mayoría de los miembros de la asociación trabajan a diario desde las 8.00 hasta las 17.30 horas, Emilio Gómez explica que toda ayuda es buena, y que cualquier día a cualquier hora es bienvenido un soplo de aire fresco. La premisa está clara, y no puede ser más generosa: hay que conseguir que la ONG continúe ofreciendo calidad en cuanto a alimentos se refiere a cada vez más personas y familias. Un plato de comida caliente, que nunca falte en la mesa de un malagueño cuando lo necesita. Nunca mejor dicho, y haciendo alusión al nombre de la propia asociación, hay que pensar que siempre «te podría pasar a ti», por eso, esta vez «yo soy tú».

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