Experiencia con valor añadido

El mago Luigi, en una actuación ante niños de un centro de acogida de Mallorca. /Sur
El mago Luigi, en una actuación ante niños de un centro de acogida de Mallorca. / Sur

Colegios profesionales y ONG promueven la solidaridad entre médicos, economistas o artistas que ponen su tiempo y conocimientos al servicio de los más desfavorecidos

M. Ángeles González
M. ÁNGELES GONZÁLEZMálaga

Dentro de dieciocho días el cirujano malagueño César Ramírez partirá hacia Santo Domingo de los Tsáchilas (Ecuador) para dedicar parte de sus vacaciones a hacer de forma altruista lo que mejor sabe: curar. De la mano de las ONG Cirujanos en Acción y Hernia International Foundation, este especialista vuelve por segundo año al país latinoamericano para operar de hernias a pacientes sin recursos. En 2016 él y los otros miembros de la expedición realizaron un total de 150 intervenciones quirúrgicas. Un año antes, en la India, fueron 113. Este experto en cirugía digestiva es uno de los muchos profesionales malagueños que ponen su tiempo y conocimientos al servicio de los más desfavorecidos a través de colectivos que promueven la solidaridad entre diferentes gremios.

Atención dental gratuita, intervenciones quirúrgicas en países en desarrollo o ‘shows’ cómicos para niños sin recursos, entre las iniciativas de colectivos con presencia en Málaga

Médicos, artistas, economistas o abogados sacan su lado más generoso participando en iniciativas impulsadas por colegios profesionales y ONG dentro y fuera de España. En el caso de Ramírez, desde hace tres años viaja a países en vías de desarrollo para tratar hernias de todo tipo, patologías muy prevalentes que pueden provocar una invalidez a quienes las sufren.

Los voluntarios se pagan el viaje y la estancia y llevan de aquí material, para lo que cuentan con la colaboración de hospitales y empresas farmacéuticas. Sobre la experiencia, la define como «enriquecedora»: «La medicina es una profesión de ayuda, y no hay mejor manera de ayudar a los demás que hacerlo de forma gratuita, a pesar del esfuerzo económico y personal», afirma Ramírez, que señala que agrupar a los profesionales de un sector para llevar a cabo una iniciativa altruista «pone en liza dos valores que están claramente en decadencia en la profesión médica: el humanismo y la solidaridad».

Una treintena de profesionales hacen gala también de estas dos virtudes cada año en la clínica que Odontología Solidaria tiene en Fuengirola. Allí dedican parte de su tiempo libre a pacientes que se encuentran en riesgo de exclusión social. En los seis primeros meses de 2017 han pasado por consulta unos 280 adultos y más de 25 menores derivados de servicios sociales, centros de salud o entidades del tercer sector. Actualmente, hay más de 300 personas en lista de espera, según Ana Chaparro, coordinadora de la clínica, que hace un llamamiento para que odontólogos, higienistas y auxiliares se sumen al proyecto. Así lo hizo hace nueve años Marta Fernández de Bobadilla, una odontóloga de Logroño que colabora con la clínica de Fuengirola desde que abrió en 2008: «Si el trabajo dignifica, este aún más.Pienso que entre todos nos tenemos que ayudarnos: hoy por ti y mañana por mí», dice.

Dentro de otro colectivo profesional, el de artes escénicas, magos, malabaristas o músicos reparten risas e ilusión entre los más desfavorecidos a través de la ONGPayasos sin Fronteras. Su fin último es llevar la alegría a niños que sufren las consecuencias de conflictos armados o catástrofes naturales. Para obtener recursos económicos para las expediciones desarrollan junto a Correos un programa por el que realizan galas para niños en riesgo de exclusión, en centros de menores o ingresados en hospitales. El malagueño Luis Miguel Mesa, cuyo nombre artístico es el mago Luigi, colabora con esta iniciativa desde hace 15 años. «Como sé hacer magia, la regalo a quien pueda hacerle falta», explica este artista que señala que «los niños nos aportan mucho más de lo que le damos; nos recargan de energía y nos hacen ver la realidad».

La odontóloga Marta Fernández de Bobadilla.
La odontóloga Marta Fernández de Bobadilla. / Sur

Los colegios profesionales también se encargan de promover la solidaridad a través del impulso o la participación en numerosas iniciativas o prestando servicios de forma desinteresada a colectivos que trabajan por los más necesitados. El Colegio de Médicos celebra desde hace ocho años la Semana de la Solidaridad sobre cooperación internacional al desarrollo en la que se da difusión a los proyectos que realizan ONG y se cierra con una cena de gala benéfica. Asimismo, en navidades se organiza una recogida de alimentos, ropa y juguetes a favor de Madre Coraje, como detalla José María Porta Tovar, responsable de la Oficina de Cooperación del Colegio.

Abogados y economistas

«Muchas familias necesitan ayuda y no podemos mirar para otro lado». Son palabras de Francisco Javier Lara, decano del Colegio de Abogados de Málaga, que destina 23.000 euros anuales a proyectos sociales en la provincia. Entre las actuaciones más importantes llevadas a cabo destaca la donación a Cruz Roja de más de 400 piezas de ropa nueva para personas que llegan en pateras y la participación, junto a otros colegios profesionales, en la compra de una furgoneta para las Hermanitas de los Pobres de Ronda. Además, cada año se organiza una cena en la que se subastan obras de arte donadas por sus autores y cuya recaudación va a un colectivo determinado, Cudeca este año. Asimismo, el Colegio cuenta con servicios jurídicos específicos para colectivos vulnerables que normalmente funcionan a través de convenios con ayuntamientos y asociaciones.

César Ramírez (centro), en Ecuador en 2016.
César Ramírez (centro), en Ecuador en 2016. / Sur

El Colegio de Economistas, por su parte, además de la ayuda puntual que pueda prestar por un hecho concreto como una catástrofe natural, o a algún colectivo social que recurra a ellos, cada año participa en la organización de un torneo de golf cuyos beneficios se destinan desde hace tres ediciones a la Asociación Española contra el Cáncer. Así lo explica Isabel Rodríguez, gerente del ente profesional, que afirma que el hecho de que un gremio esté detrás de cualquier iniciativa solidaria «le da transparencia y solvencia y provoca un efecto arrastre al tener más repercusión social y mediática». También se aporta ayuda profesional, por ejemplo llevando la contabilidad de alguna ONG que lo solicite, o se cede la sede para iniciativas solidarias.

Una treintena de profesionales trabaja en la clínica de Odontología Solidaria en Fuengirola

Economistas Sin Fronteras, por su parte, ayuda a promover iniciativas de economías social y solidaria, hace seguimientos a empresas para ver qué criterios sociales y medioambientales cumplen y elabora materiales didácticos sobre sostenibilidad o equidad de género, como señala Coral Martínez, técnico de proyectos en la delegación de Andalucía.

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