Down Málaga, 25 años abriendo puertas para una vida plena

Carmen Rivas, de 27 años, es una de las alumnas del nuevo curso de Hostelería. /Ñito Salas
Carmen Rivas, de 27 años, es una de las alumnas del nuevo curso de Hostelería. / Ñito Salas

La ONG sigue luchando para que estas personas ganen en autonomía y oportunidades

Amanda Salazar
AMANDA SALAZARMálaga

En la sede de Down Málaga, a Carmen Rivas(27 años), le ha tocado hacer esta vez de clienta. Su compañero Alejandro López (24 años), es el camarero en el restaurante simulado del aula en la que jóvenes de la asociación Down Málaga reciben formación en un nuevo curso de hostelería impartido con la colaboración de la ONCE y financiado con fondos europeos. El objetivo es que los alumnos adquieran competencias para trabajar en el sector como camareros, office, catering o pinches de cocina.

Se trata de un ejemplo de la formación que realiza la ONG con el propósito de romper barreras y permitir que las personas con síndrome de Down lleguen adonde se propongan. Esa es la razón de ser de la asociación Down Málaga, que lleva 25 años abriendo puertas para que estas personas puedan vivir una vida plena. En todos los sentidos. Desde la educación en la escuela hasta la vida laboral, pasando por las relaciones personales, la sexualidad, el ocio o la vivienda. En resumen, ganar en autonomía y eliminar prejuicios para que puedan elegir libremente cómo vivir. Como cualquier otra persona.

Francisco Muñoz, presidente de Down Málaga, asegura que las cosas han cambiado mucho desde que se fundó la asociación hace 25 años, a partir de la asociación de padres y madres de alumnos del programa de atención temprana del centro de la Diputación Virgen de la Esperanza –que ya ha anunciado que dejará de ofrecer estos servicios este curso.

Actualmente, Down Málaga atiende a cerca de 200 familias en su sede de la calle Pierrot. También ofrece apoyo escolar gracias a los once profesionales que trabajan dentro del Servicio deRecursos Educativos de la ONG y que acompañan a los alumnos con síndrome de Down y a sus profesores en el ámbito educativo, desde Infantil hasta los ciclos formativos. Todo ello gracias a un convenio con la Delegación de Educación que cumple ahora 18 años y que «fue pionero en Andalucía». «Al principio, fue muy difícil poder entrar en las escuelas, pero al final hemos conseguido convertirnos en el enlace entre el profesor y el alumno en 40 centros escolares en la provincia», señala Muñoz. Actualmente, 65 estudiantes cuentan con este refuerzo, que incluye la adaptación del material escolar pero también supone velar por las relaciones de los estudiantes con sus docentes y compañeros.

Durante el curso, los alumnos realizan simulaciones para ensayar la atención al cliente.
Durante el curso, los alumnos realizan simulaciones para ensayar la atención al cliente.

«La percepción de la sociedad sobre el síndrome de Down ha mejorado mucho por suerte, y hemos avanzado en el tema educativo y en la formación para el empleo; pero todavía queda mucho por hacer», señala Muñoz. El reto de Down Málaga es una educación inclusiva real. «Es muy positivo para nuestros chicos el poder estar con el resto de los compañeros en el aula, pero también para el resto de los compañeros. Por eso desde el principio hemos luchado contra los centros y aulas específicas, y el tiempo nos ha dado la razón; sin embargo, aún no hemos conseguido la inclusión al 100%», añade Muñoz.

Cerca del 25% de los estudiantes de Down Málaga en edad escolar consigue graduarse. Y muchos de ellos continúan su formación y se preparan para dar el salto al mundo laboral. Muñoz señala que no quiere decir que todos vayan a llegar a trabajar. Se trata de ofrecerles oportunidades para que decidan si quieren hacerlo o no, y de prepararles en el tiempo que cada uno necesite para conseguirlo.

Vida independiente y vejez

El Servicio Integral de Autonomía e Independencia Down Málaga para los adultos trabaja la formación para el empleo y también dota a estas personas de herramientas para ganar en autonomía en todos los ámbitos. «Les ayudarmos a que se desenvuelvan en la ciudad, en las relaciones con los demás, en la propia imagen y el cuidado personal, o en la vida independiente», dice José Manuel Blanco, coordinador de Down Málaga.

Desde hace diez años la ONG cuenta con dos viviendas formativas en las que las personas con síndrome de Down conviven con voluntarios para aprender a vivir solos. Ahora, acaban de incorporar un tercer piso en la zona de Teatinos. Unas 20 personas han pasado por este recurso en esta década. «Aprenden a ser responsables, a realizar las tareas de la casa, a tratar con sus compañeros, a administrar su economía...», explica Francisco Muñoz, quien señala que acaban de incorporar un programa de envejecimiento activo porque, aunque la media de edad de sus usuarios son los 30 años, algunos de sus asociados ya superan los 50. Algo que también ha cambiado gracias a los avances médicos –al tiempo que bajan los índices de nacimiento de niños con síndrome de Down en una proporción de 5 de por cada 10.000– y que supone un nuevo campo de trabajo por desarrollar para Down Málaga.

#Auténticos, una campaña viral

Este miércoles se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down. Para mostrar a la sociedad cómo son, qué piensan y sienten, Down España ha lanzado la campaña #Auténticos, que se acerca ya a las 58.000 reproducciones y está convirtiéndose en un éxito viral. En él pueden verse personas con síndrome de Down de todas las edades y sus familias explicando por qué, como cualquier otra persona, ellos son también «únicos e inimitables».

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