¿Cuándo comienza la formación para el empleo?

Cuando perdemos de vista que la educación trata de personas y no de productos, empiezan los problemas. La formación no es un proceso impersonal, es un proceso profundamente humano

JOSÉ JOYADirector de programas de meridianos

En Meridianos llevamos años trabajando en el ámbito educativo y en su conexión con el empleo. Todavía quedan algunas claves en las que creemos que debemos avanzar para que la formación sea realmente una herramienta eficaz para las personas que trabajan, y las que lo que lo harán en un futuro. Se define la formación para el empleo como las acciones que tratan de formar y capacitar a las personas para el trabajo y actualizar sus competencias y conocimientos a lo largo de su vida profesional. Pero, ¿Cuándo comienza la formación para el empleo?

Para contestar a esta cuestión, distingamos tres grandes grupos de personas: Las personas que estamos formando y que en un futuro a corto y medio plazo entrarán en el mercado de trabajo, las que están trabajando actualmente o que han trabajado y ahora están en situación de desempleo, y las personas que pertenecen a colectivos en riesgo de exclusión, y con grandes dificultades de entrar en el mercado de trabajo.

En el primer caso, su formación va dirigida a generarles oportunidades en su futuro laboral, sin embargo y tal como define Ken Robinson –experto mundial en creatividad y educación, colaborador habitual de Meridianos, y ponente en el Euroforumeyes, evento celebrado en 2015 en Bruselas organizado por nuestra entidad– aunque existen causas de tipo económico, culturales y sociales, podemos afirmar que la educación, sin ser la única causa, sí es una de las que más contribuye y exacerba el paro juvenil, al mismo tiempo que es una de sus principales soluciones. Tal y como recogemos en nuestro ‘Informe sobre Desempleo Juvenil en Europa’: No podemos solucionar el problema del paro si no actuamos sobre los sistemas educativos que están acabando con el talento de muchos jóvenes.

Los sistemas educativos actuales son consecuencia de un paradigma económico e industrial obsoleto, el de la revolución industrial, y están diseñados para conseguir algo distinto a lo que deberían conseguir y que hace endémico el problema, basados en tres principios. Uno de ellos es la conformidad de nuestros sistemas educativos, esto es, son predecibles, están diseñados en base a la conformidad, cuando en realidad deberían estar diseñados para perturbar: No existen dos niños iguales sin embargo nuestros sistemas educativos se basan en la conformidad con la teoría, dejando de lado todo lo que es práctico, lo que provoca que muchos jóvenes muestren desinterés y finalmente abandonen, y esto hace parecer que es un fracaso de los niños y de los jóvenes pero en realidad es un fallo del sistema. Es como si una empresa perdiera un 25% ciento de sus clientes, y dijéramos que es un fallo de los clientes, y no de la empresa.

El segundo principio de los sistemas educativos es la linealidad que lo que hace y provoca es estrechar el currículum. Y el tercer principio es el cumplimiento, pues se ha creado una competencia entre países para conseguir los primeros puestos en el ‘ranking’ de Pisa, hemos creado una especie de Eurovisión de la educación.

Cuando perdemos de vista que la educación trata de personas y no de productos, empiezan los problemas. Cuando olvidamos los sentimientos, las emociones, las creencias o las personas, reduciéndolo todo a un resultado para obtener una posición en el informe de Pisa u otro ‘ranking’, estamos fallando. La formación no es un proceso impersonal es un proceso profundamente humano.

El segundo grupo, las personas que trabajan, o que han trabajado y que actualmente se encuentran en situación de desempleo son, en muchos casos, herederas de la situación anterior, y que cuando deciden formarse, lo hacen reproduciendo esquemas, principios y contenidos similares. Sin embargo, debemos preguntarnos si es esto lo que quieren o necesitan las empresas. Y la respuesta la dio Jane Murphy, Responsable de Desarrollo de Talento Temprano de Google, y que también participó en el Euroforumeyes en Bruselas, junto a Ken Robinson y los expertos de Meridianos: «las empresas necesitan personas que sepan gestionar el cambio, la incertidumbre y la ambigüedad, porque ese es el contexto donde se mueven las empresas, grandes y pequeñas», y por tanto necesitan personas que sepan adaptarse con la misma rapidez con la que el entorno cambia. Y estas son competencias claves en las que las debemos formar a las personas trabajadoras, nuevas competencias que les permitan aprender a aprender, aprender a cambiar, y aprender a escuchar y entender los cambios para generar nuevas oportunidades e iniciativas.

Y el tercer grupo, es el de aquellos colectivos con especial dificultad de acceder al mercado de trabajo, donde desde las entidades como Meridianos actuamos en varios frentes: el empoderamiento en la búsqueda activa de empleo, dotarlos de competencias transversales, identificar capacidades y personalizar la formación, aportándoles lo que Alfonso Alcántara enumera como ‘motivación, metas, método, y apoyos’ para poder reinventarse.

Desde Meridianos tratamos de redefinir e innovar en los procesos de aprendizaje, enseñamos a aprender, a gestionar el cambio, a identificar capacidades que actúen como factores de protección y de palanca en aquellas personas que pertenecen a colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado de trabajo, al mismo tiempo que tratamos de identificar los nuevos yacimientos de empleo, actuales o potenciales, que en el caso de Málaga destacan los relacionados con el sector agroalimentario (con un gran potencial para crear empleo en lo que se refiere a las actividades de IV y V gama), las actividades logísticas, fundamentales para el comercio puesto que conforman un sistema que enlaza la producción y los mercados, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la servicios relacionados con la atención social o el turismo (un alto crecimiento en apartamentos turísticos que podrá generar nuevos perfiles laborales).

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos