Calor y café: el paso intermedio entre la calle y la vida normalizada

Calor y café: el paso intermedio entre la calle y la vida normalizada
Fran Acevedo

El centro de Cáritas cumple su primer año con 328 personas atendidas y una cifra aún más esperanzadora: más de un centenar han comenzado su proceso de recuperación personal

ANA PÉREZ-BRYAN

Existen muchas maneras de celebrar los aniversarios. Puede hablarse en cifras: contar uno por uno los casos de éxito, de personas atendidas o de recursos empleados para fortalecer un proyecto. Y también puede hablarse en historias: contar que gracias a estas iniciativas hay personas, con nombres y apellidos, que han conseguido, si no dar un giro completo a su vida, sí comenzar a enderezarla. En esta última manera de contar las cosas, el centro 'Calor y Café' de Cáritas tiene mucho que celebrar, ya que en el primer año de funcionamiento de este proyecto asistencial más de un centenar de personas (con sus nombres y apellidos) han encontrado en este espacio que comparte manzana con el Comedor de Santo Domingo la herramienta para dejar atrás la calle y afrontar el reto de una vida normalizada.

Ellos son la buena noticia de un grupo mucho más amplio de 328 personas (el 80% hombres, y con una media de edad de 45 años) que en los últimos 12 meses han recibido atención en el espacio que puso en pie Cáritas el 1 de enero de 2017 y que no ha dejado de atender ni una sola noche -de nueve de la noche a a nueve de la mañana- a las personas que viven en la calle y que necesitan un lugar donde descansar, tomar un café y -sobre todo- recibir el calor de sus voluntarios y empleados. Ahí está la clave: “Aquí se les atiende y se les trata con dignidad; pero sobre todo se les quiere”. Así lo ha recordado esta mañana a la hora de hacer balance el director de Cáritas Diocesana en Málaga y Melilla, Francisco José Sánchez Herasm, quien ha compartido la celebración ante los medios acompañado por el vicario episcopal para la acción caritativa y social, Gabriel Leal, y el director de 'Calor y Café', Vicente Jiménez.

De esta revisión del último año en el centro de Cáritas se extrae una conclusión: los recursos asistenciales de la capital trabajan “bien y coordinados para dar respuesta a los que lo necesitan” -ha destacado Sánchez Heras- pero aún es necesario, tal y como ha avanzado Leal, “que se pongan en marcha más espacios para que la gente no tenga que dormir en la calle”. Para justificar la petición han puesto sobre la mesa las cuentas: Málaga capital cuenta en la actualidad con 243 camas disponibles para personas sin hogar, y aún así en las calles siguen durmiendo a diario una media de 85 personas. De hecho, las 20 plazas con las que cuenta 'Calor y Café' han estado ocupadas todas las noches de 2017 sin excepción, y en meses como el de agosto se han registrado picos de hasta 25 usuarios. “Todos los recursos están ocupados”, ha lamentado Leal.

En cifras, 'Calor y Café' se mantiene gracias al trabajo de sus siete empleados y treinta voluntarios, pero sobre todo gracias a los 402.356 euros que Cáritas consiguió recaudar (sobre todo entre entre particulares) para poner en marcha el proyecto pionero en dos sentidos: es el primer recurso nocturno que existe para atender a personas que viven en la calle y es también el primer centro que acepta que los usuarios estén acompañados de sus mascotas.

Entre sus objetivos, 'Calor y Café' ha centrado el grueso de sus esfuerzos en ser ese paso intermedio entre la calle y la vida normalizada: “No somos un centro de alojamiento permanente, sino de transición”, ha destacado Sánchez Heras tras confirmar que el tiempo medio de estancia en el centro es de 15 días, y en ese tiempo los voluntarios y empleados “acompañan” a la persona para que ésta se dirija a Puerta Única y le asignen a un trabajador social “para que le ayude a retomar las riendas de su vida”, ha confirmado el director del centro. En este sentido, los promotores de la iniciativa destacan como principales logros que en el primer año de vida 95 personas han accedido a alguna de las plazas y recursos con que cuenta la Agrupación de Desarrollo (el programa en el que trabajan de manera coordinada el Ayuntamiento de Málaga y la docena de instituciones y asociaciones que se dedican a este tipo de asistencia) y 31 han hallado una salida socio-laboral, con todo lo que eso implica.

En los servicios que ofrece 'Calor y Café' el usuario tiene la posibilidad no sólo de pasar la noche, descansar en una butaca y tomar algo caliente y un desayuno antes de marcharse, sino de ducharse y cambiarse de ropa, guardar sus pertenencias e incluso contar con una dirección donde lleguen las notificaciones en el caso de que por ejemplo esté buscando trabajo o tenga una cita médica.

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