Rajoy, ante Merkel, ha dicho algo al fin revelador: «Salvo alguna cosa». Hasta ahora, ante el escándalo de financiación ilegal del partido, había adoptado el tono enérgico del adúltero cazado in fraganti negándolo todo, clamando «todo es falso» con el aire ofendido de quien es víctima de una tropelía. Pero al final, ante la canciller, ha matizado: «Falso, salvo alguna cosa». Es decir, era falso cuando antes decía que «todo es falso». Rajoy finalmente ha admitido, con vaguedad gallega, que no todo es falso. Ese «salvo alguna cosa» es una primera confesión. A saber qué, eso sí. El PP se financia legalmente ‘salvo alguna cosa’. La contabilidad es en A ‘salvo alguna cosa’. No había comisiones de constructoras ‘salvo alguna cosa’. Bárcenas actuaba con transparencia ‘salvo alguna cosa’. Los dirigentes declaran sus sobres, ‘salvo alguna cosa’. Hay unas cuantas incógnitas por despejar, pero al menos algo es seguro: ante la sombra de corrupción en el partido, responder «salvo alguna cosa» equivale a un sí, suavizado pero un sí.
En definitiva Rajoy es como el personaje de ‘Tres sombreros de copa’, Dionisio, que admitía que su padre era militar «pero poco», y cuando le preguntaban si pensaba casarse, contestaba «sí, me caso, pero poco». Así que Rajoy, ante Merkel, acabó por admitir el escándalo Bárcenas de ese modo: ‘sí, pero poco’.
Ahora hay que despejar las incógnitas. Los 22 millones en Suiza de Bárcenas parece un buen ‘salvoalgunacosa’ para tirar de hilo. La cuenta opaca de 17 millones de los tesoreros detectada por Hacienda es otro ‘salvoalgunacosa’. La amnistía fiscal, también. Las conexiones con Gürtel afinadas por la Policía es todo un ‘salvoalgunacosa’. El informe judicial sobre Ana Mato, la Amy Martin pija de Sepúlveda que sigue a sueldo del partido, es un ‘salvoalgunacosa’ corrosivo. En definitiva ya hay unos cuantos ‘salvoalgunacosa’. Pío García Escudero fue el primer ‘salvoalgunacosa’ confeso; y después ha habido más, como Jaime Ignacio del Burgo, Santiago Abascal, Jorge Trías y algunos otros ‘salvoalgunacosa’. El expresidente del PP en Vigo, Carlos Mantilla, diputado y senador antes de volver a la abogacía, se ha convertido en portavoz de ‘salvoalgunacosa’ hablando de dinero negro.
En España, donde los ciudadanos parece que son menores de edad, Rajoy dijo «todo es falso» sin admitir preguntas. En Alemania, ante Merkel, tuvo que aceptar preguntas y confesar «salvo alguna cosa». Claro que Rajoy iba a Alemania a defender que España es un país serio; y en un país serio no se puede actuar como él había hecho aquí. En todo caso no es fácil presentarse como líder de un país serio desentendiéndose de un tesorero ‘protegido’ suyo que ha acumulado 22 millones en Suiza o avalando a una ministra enredada en Gürtel. No cuela. Pero probablemente Rajoy le diría a Merkel, que llegó al poder limpiando la financiación ilegal de la CDU: «Somos serios... Salvo alguna cosa».



