El agente inmoviliza a la víctima. / tablóndenoticias.com | YouTube
Un hombre de 37 años de edad falleció ayer después de ser inmovilizado por agentes de la Policía Nacional, que le redujeron cuando circulaba por la calle Joan Miró de Palma en ropa interior y de manera agitada.
Según la Policía, los servicios sanitarios localizaron en el interior de la boca del fallecido una pequeña bolsita, que contenía una sustancia que podría ser cocaína, por lo que se está pendiente de su análisis.
El fallecido, que respondía a las iniciales R.T.G., fue socorrido sobre las 10:00 horas de la mañana por una patrulla de prevención que circulaba por la calle Joan Miró, al observar a un individuo, descalzo y en calzoncillos que corría de forma agitada entre los coches aparcados y los viandantes.
Según la nota de la Policía, cuando los agentes le alcanzaron, reaccionó de forma agresiva por lo que tuvo que ser inmovilizado en el suelo para evitar que siguiera huyendo y pudiera poner en peligro, tanto a terceras personas, como el tráfico rodado o incluso a él mismo. Por ello, procedieron a solicitar una ambulancia de carácter urgente.
Una vez en el suelo, y con el agente sentado sobre su pecho, el hombre comenzó a mover los brazos y las piernas, pero le resultó imposible zafarse. Quince minutos después de empezar a ser retenido, el hombre comenzó a sufrir espasmos y convulsiones, según publicó ayer la web de información balear tablóndenoticias.com.
Una doctora y una enfermera se acercaron a los policías para asistirle, hasta la llegada de la ambulancia, que intentaron estabilizarlo mediante la práctica de la respiración cardiopulmonar, hasta que finalmente falleció.
La pareja del fallecido manifestó que éste tenía una grave adicción a las drogas y que esa noche había estado consumiendo. Además, afirmó que a primera hora de la mañana le observó una conducta muy extraña, incluso la amenazó con tirarse por la ventana y cuando ella intentó controlarlo saltó desde una terraza hasta un coche que se encontraba aparcado, vistiendo únicamente unos calzoncillos, y de allí salió huyendo dirección a la calle Joan Miró, donde fue visto por la patrulla policial.