La falta de lluvias ha dejado unas pérdidas de 14 millones de euros en el campo malagueño, un montante que se suma a los 11 millones de euros que se han cobrado las heladas en otros cultivos, fundamentalmente en tropicales y patatas. Son más de 25 millones de euros en total y la patronal agraria Asaja prevé que los daños aumenten conforme pasen los días, ya que según los meteorólogos no hay previsión de lluvias.
7 millones en pienso
La sequía y las heladas han dado al traste con la otoñada, que es como se conoce la época en la que los animales pastan libremente por el campo. Como apenas hay hierba, los productores no tienen más remedio que dar de comer a los animales, lo que les ha supuesto un desembolso de 7 millones de euros. «La economía de los ganaderos no puede soportar este sobrecoste, además, no parece que sea algo puntual, porque si no llueve tampoco tendremos pasto en primavera y la situación será realmente delicada», explica Carlos Carreira, veterinario de Asaja Málaga.
Las cabañas más afectas por esta sequía son las de vacuno de carne y las de ovino y caprino. Según datos de Asaja Málaga, en la provincia hay unas 4.000 vacas de carne, que necesitan comer entre 8 y 9 kilos de forrajes diarios, lo que supone un coste de unos 90 céntimos por día y vaca, es decir, un desembolso de 300.000 euros. Una cuantía mucho mayor es necesaria para alimentar a las 400.0000 cabezas de ovino y caprino que hay en la provincia. Éstas necesitan comer diariamente unos 2 kilos de forraje, lo que supone un extra de más de 6 millones de euros.
Los cereales, en apuros
Además de los ganaderos, los productores de cereales también están en apuros, ya que temen seriamente por su cosecha. Más del 30% de la cosecha se ha perdido y aunque llueva, ese porcentaje ya será previsiblemente irrecuperable. Estás perdidas arrojan unas cifras de 6 millones de euros. «El nacimiento no fue bueno porque apenas han tenido humedad y es posible que aún se pierda más cosecha porque las condiciones meteorológicas no están favoreciendo nada su desarrollo», comenta Carlos Carreira.