
El encuentro, organizado por Forum Europa, se ha celebrado en el hotel NH.:: Antonio Salas
El presidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara, ha calificado con un notable bajo (un 7) a la reforma laboral, mientras que el secretario provincial de Comisiones Obreras, Antonio Herrera, le ha dado «un menos cero, porque rompe el diálogo social». Por su parte, el secretario provincial de UGT, Manuel Ferrer, ha dicho que no se puede poner nota a un decreto que ha sido impuesto sin tener en cuenta la opinión de los agentes sociales. «Ponerle nota a algo que está fuera de la legalidad sería absurdo», ha dicho.
González de Lara, Herrera y Ferrer han hecho esas declaraciones esta mañana en el marco de un encuentro organizado por Forum Europa, Tribunal Andalucía, celebrado en el hotel NH con la asistencia de políticos, empresarios, sindicalistas y representantes de diferentes colectivos de la ciudad. El tema a debate ha sido la situación económica de la provincia de Málaga y la reforma laboral aprobada por el Gobierno.
Los dos líderes sindicales han expresado su rechazo frontal a ese decreto, por considerar que acaba con el diálogo social, supone un ataque a los trabajadores, destruirá puestos de trabajo, no creará empleo y perjudica a la negociación colectiva. González de Lara ha indicado que, aunque la reforma no creará empleo por si sola, sus efectos positivos se verán a medio y largo plazo.
El presidente de la CEM espera que la reforma se mejore en su tramitación parlamentaria. En concreto, ha citado tres cuestiones que deben retocarse. En primer lugar, lograr una mayor formación continuada de los trabajadores; en segundo, reducir los modelos de contratación (ahora hay 43) y, en tercer lugar, abaratar las contrataciones, ya que ahora las tasas de cotización que pagan los empresarios son muy altas.
Según Herrera, «el eje de la reforma consiste en disponer de un contrato caro y un despido barato». A su juicio, de ese modo se destruye el diálogo social y la concertación, implantándose la conflictividad y el enfrentamiento. «Esta reforma representa la incapacidad del Gobierno para generar empleo. Hoy ya hay despidos. Se está fomentando la exclusión social y el paro», ha asegurado el secretario provincial de CC OO.
Ha añadido que el único camino para crecer pasa por recuperar el diálogo social. Asimismo, se ha mostrado partidario, aunque sea de forma temporal, de una banca pública que facilite créditos a las pequeñas y medianas empresas para que puedan salir adelante.
En términos parecidos se ha manifestado Manuel Ferrer, quien ha exigido al Gobierno que ponga dinero encima de la mesa para la creación de empleo. El líder de UGT en Málaga ha subrayado que con la reforma aprobada se han destruido las reglas de juego que imperaban entre empresarios y trabajadores. «El real decreto aprobado por el Gobierno tendrá muchos costes y muy pocos beneficios», porque se abarata el despido y no se favorece las contrataciones. Así no saldremos de la crisis», ha puntualizado.
González de Lara, en cambio, ha indicado que era necesario un cambio del modelo laboral español, que había dado muestras de su ineficacia. Ha recordado que en los últimos cuatro años se ha pasado de 71.900 a 251.000 parados en Málaga (300 por ciento de aumento). También ha citado la destrucción de más de 10.000 empresas malagueñas (catorce diarias) en dos años. El presidente de la CEM ve positiva la flexibilización que aporta el cambio normativo aprobado por el Gobierno. «La reforma va por buen camino. Espero que mejore más en el trámite parlamentario», ha dicho.
Respecto a la posibilidad de que los sindicatos convoquen una huelga general para reflejar su radical oposición a la medida, Herrera ha señalado que el país no necesita es una huelga general, ni una crispación. «Lo que hace falta es un pacto global de Estado por la economía y el empleo. No tenemos en el horizonte cercano convocar una movilización general, lo que queremos es negociar», ha manifestado. No obstante, ha precisado que si se mantiene el desequilibrio actual, habría que ver qué medidas se llevan a cabo.
Manuel Ferrer ha anunciado que «se convocará una huelga general si hay que hacerlo y el Gobierno no rectifica algo que ha roto y que perjudica a los trabajadores».