El Ayuntamiento de Málaga considera que la convocatoria de huelga por parte del comité de empresa de Limasa es una medida desproporcionada y reitera la petición de que tanto la parte privada de la sociedad (51%) como la plantilla hagan un esfuerzo simultáneo para que los malagueños no tengan que pagar más por el servicio de limpieza, según ha informado el Consistorio a través de un comunicado.
Ya se han producido varios contactos entre el Ayuntamiento y la parte privada de la sociedad mixta para que ésta (integrada por FCC y Urbaser), renuncie a beneficios como los trabajadores a la subida salarial del 2% prevista para este año. Esta mañana, en la reunión que han mantenido los representantes de la plantilla con el alcalde de Málaga, se les ha informado de que la respuesta de los privados llegará en cuestión de días; pese a ello, horas después, los sindicatos han anunciado precipitadamente un paro a partir del día 20 en vez de dialogar.
El Ayuntamiento subraya que los sueldos de Limasa son superiores a la media (tanto global como del sector) y hace un llamamiento a la responsabilidad del comité de empresa, ya que una congelación de las retribuciones en estos momentos de grave crisis es perfectamente asumible teniendo en cuenta, por ejemplo, que la plantilla del Ayuntamiento (como la del resto de las administraciones públicas de todo el país) ha tenido que asumir una reducción salarial media del 5% en 2010 y dos congelaciones consecutivas (2011 y 2012).
Es el Ayuntamiento quien solicita esfuerzo a una plantilla que disfruta mayoritariamente de empleo estable en tiempos duros, no la parte privada de Limasa. El Consistorio actúa de este modo para defender los intereses de los malagueños, puesto que si empleados y empresas privadas no acceden, Limasa entraría en desequilibrio presupuestario y la aportación municipal (es decir, el dinero de todos los malagueños) tendría que incrementarse.
El Consistorio recuerda que, según la Estructura de la Negociación Colectiva firmada el pasado 20 de enero por empresarios y trabajadores, entre las causas que justifican la inaplicación temporal de las condiciones de un convenio colectivo se prevé el supuesto de que “la situación y perspectivas económicas de la empresa pudieran verse afectadas negativamente por la aplicación de aquellas condiciones”.