Beyoncé ha reaparecido tras haber dado a luz a su primera hija, Blue Ivy. Era la foto más esperada y Beyoncé quiso volver a ser el centro de los flashes, en el concierto que ofreció su marido Jay Z, en el Canegie Hall de Nueva York.
Beyoncé, para la ocasión, escogió un ceñido vestido rojo, que dejaba ver su tipazo. Además, lució una melena muy lisa y un maquillaje muy natural, enamorando a todos los asistentes con su belleza y su figura.
Enfundada en un sensacional vestido rojo drapeado con unos altísimos Louboutin con pedrería dedicó mil y una sonrisas a los periodistas que se agolpaban a la entrada del recinto ansiosos por conseguir la primera instantánea de la cantante.