Aunque coger el coche sigue siendo un calvario en las principales arterias de la ciudad, lo cierto es que cada vez son menos los malagueños que utilizan el vehículo propio en sus desplazamientos, con la consiguiente descongestión del tráfico rodado. Los números no engañan y, según el último balance de las intensidad del tráfico diario (relativo al último cautrimestre de 2011) por las calles de Málaga, la circulación ha caído en torno a un 25 o un 30% en los últimos cuatro años. La principal explicación se encuentra en la crisis, que ha traído consigo un descenso continuado del uso del coche privado, fundamentalmente entre las miles de personas que se han quedado sin trabajo y quienes han decidido dejarlo aparcado para gastar menos en gasolina.
Además, también tienen su parte de culpa las obras del metro, ya que los prolongados cortes de importantes avenidas como Héroe de Sostoa, Velázquez o Juan XXIII han supuesto la creación de nuevos itinerarios alternativos que finalmente se han convertido en los habituales para los conductores.
Una tendencia a la baja que constrasta con el incremento progresivo de viajeros en los autobuses urbanos, hasta el punto de que la EMT cerró 2011 con un récord histórico de 46,5 millones de usuarios.
Vial más transitado
Los datos que manejan en el Área de Movilidad confirman la caída del tráfico desde que la crisis empezó a aflorar a mediados de 2007. En cualquier caso, lo cierto es que a medida que pasan los meses la reducción es cada vez menos pronunciada. Por volumen, el vial más transitado sigue siendo la avenida de Andalucía, con cerca de 66.500 desplazamientos diarios de media en jornada laboral entre ambos sentidos, pese a que a finales de 2007 superaba los 76.000. Aun así, resulta llamativo que echando la vista atrás solo un año, el paso de vehículos haya aumentado en sentido este, debido fundamentalmente a que está acaparando la mayor parte de los vehículos que acceden a la ciudad a través de la hiperronda.
Por volumen de tráfico, le sigue la avenida de Valle Inclán con 62.400 movimientos diarios, una cuarta parte menos que en el último cuatrimestre de 2007, cuando se contabilizaron 81.000. Aunque para descensos, el del 35% que ha sufrido la calle Pacífico, al pasar de 57.800 a 37.300 en los últimos cuatro años, o el del 31% de la avenida Herrera Oria (de 32.977 movimientos diarios a 10.416).