El antiguo campamento militar que primero quiso ser un museo del transporte y después un gran parque para la ciudad, afronta, tras más de quince años cerrado, un paso clave para despejar su futuro. Los nuevos responsables del Ministerio de Fomento quieren dejar resuelto este escollo lo antes posible. Según ha podido saber este periódico, el departamento que dirige Ana Pastor ha planteado una rápida cesión –sin compensaciones– de los terrenos del Benítez al Ayuntamiento de Málaga.
El Ejecutivo daría respuesta así a una demanda histórica del alcalde, Francisco de la Torre, que lleva años reclamando, por la vía institucional y también en los tribunales, la retrocesión de esta parcela al Consistorio, una vez extinguido el uso militar para el que fue destinado en 1925.
La decisión se formalizará con la firma de un convenio entre Fomento, actual titular del suelo, a través de la empresa pública Aena, y la ciudad. Aunque los términos exactos de la propuesta aún no han trascendido, sí se sabe que el Ministerio exigirá que este espacio, de 28 hectáreas, no se pueda ceder a una empresa privada para su explotación, sino que se tendrá que tener un uso público. No en vano, esto no sería impedimento alguno para que el Consistorio ejecute el parque que, hasta ahora, era la solución acordada por las tres administraciones (las dos mencionadas y la Junta de Andalucía) para sacarlo del ostracismo.
La iniciativa, que se ha madurado en apenas un mes y podría ser realidad en breve, parte de una doble petición a la nueva ministra, por parte de los diputados del PP por Málaga, liderados por Celia Villalobos, y del líder de los populares andaluces, Javier Arenas, para que diera prioridad a la solución del embrollo institucional que mantenía paralizada la ejecución de una amplia zona verde.
De esta forma, una vez suscrito el acuerdo, Fomento se desvincularía del futuro de los terrenos, y sería el equipo de gobierno municipal el que tendría plena potestad para proyectar y gestionar tanto las obras como los futuros usos. Cabe recordar que la Junta ofreció el pasado año una colaboración económica para su ejecución.
Ofrecimiento verbal
Preguntados por esta cuestión ayer, fuentes municipales se limitaron a confirmar que se había producido una llamada por parte de la ministra Ana Pastor al alcalde, Francisco de la Torre, que atribuyeron también a las gestiones de Javier Arenas, para que haya «la mejor disposición» en este asunto por parte del Ministerio de Fomento.
El nuevo escenario tiene semejanzas y diferencias respecto al previo al pasado 20 de noviembre. Bajo el mandato de José Blanco en este organismo, en un primer momento se plantearon a la ciudad una serie de compensaciones urbanísticas, valoradas en unos 76 millones de euros. Aunque finalmente las presiones políticas hicieron que Fomento diera marcha atrás y aceptara la gratuidad. Sin embargo, se reservaba no solo la titularidad de los terrenos, que serían cedidos por un periodo de 75 años; sino también la potestad para la redacción del proyecto y la ejecución de las obras.
En cambio, en el supuesto actual, aunque aún están por negociar tanto la fórmula legal como los detalles de la operación, lo que queda claro es el interés de los nuevos responsables de Fomento por dejar que la ciudad gestione con plena autonomía este patrimonio.
La historia reciente del antiguo recinto militar se remonta a 2005, cuando la entonces ministra, Magdalena Álvarez, anuncia un proyecto para crear un museo dedicado al transporte. Como paso previo, Fomento, a través de Aena, se hace con su titularidad, antes en manos de Defensa. Cinco años después, con Blanco al frente de este departamento, se descarta el proyecto expositivo. La iniciativa popular logra un nuevo horizonte, y se plantea su adecuación como un gran pulmón verde. Ahora, si cristaliza la cesión de los terrenos a la ciudad de Málaga, esta posibilidad estará más cerca que nunca.